Los Boston Celtics han cerrado una incorporación importante para reforzar su juego interior. Según informó Shams Charania, Mitchell Robinson ha alcanzado un acuerdo con la franquicia de Massachusetts por tres temporadas y 47,4 millones de dólares, con opción de jugador en el tercer año.
Robinson llega procedente de los New York Knicks, donde fue una pieza clave en el histórico equipo campeón. En la temporada 2025/26 promedió 5,7 puntos, 8,8 rebotes y 0,9 asistencias por partido, con un espectacular 72,3% en tiros de campo, un porcentaje que resume muy bien su perfil: finalizador cerca del aro, reboteador ofensivo y jugador de máxima eficiencia en la pintura.
Su fichaje da a Boston un pívot físico, dominante en el rebote y con capacidad para proteger el aro. No llega para asumir mucho volumen ofensivo, sino para aportar presencia interior, segundas oportunidades y solidez defensiva en una plantilla que necesitaba reforzar la zona.
Para los Knicks, su salida supone perder a uno de los jugadores más identificados con el proyecto reciente y una pieza importante del título. Para los Celtics, en cambio, es un movimiento directo para ganar dureza, tamaño y experiencia en la pintura.