Lo que debía ser un amistoso más de pretemporada entre Girona y Barça acabó convirtiéndose en una noche para la historia. El motivo: el debut de Mohamed Dabone, que con 13 años y 10 meses se estrenó con el primer equipo azulgrana
El partido, resuelto con victoria del Barça tras un encuentro que controló sin excesivos sobresaltos, quedará marcado por la irrupción de un talento precoz que ya venía entrenando con los mayores desde hace dos veranos.
El arranque culé no fue el mejor. Con los tres nuevos norteamericanos —Norris, Cale y Clyburn— compartiendo pista, el peso ofensivo recayó en Juani Marcos, que acumuló tres pérdidas consecutivas en las primeras jugadas. Girona lo aprovechó para adelantarse (9-4), con un juego rápido y efectivo. Aunque nada alarmante para estas alturas, al Barça aún le falta cohesión y se notó en esos primeros compases.
La entrada de los más veteranos equilibró el marcador. Satoransky, Joel Parra y Willy Hernangómez comenzaron a sumar, mientras que Laprovittola mantenía su puntería exterior. Parra, con la confianza que le otorga haber competido en el EuroBasket, firmó 7 puntos que dieron solidez al equipo.
El segundo cuarto dejó la imagen imborrable de la noche. Mohamed Dabone, apenas un adolescente de 13 años, saltó a la cancha con el primer equipo. Su debut fue breve, pero contundente: en su segunda acción, anotó sus primeros puntos con un mate que reflejó su potencia física y levantó a todos de sus asientos (41-49).
Aunque su participación fue limitada, cada minuto sobre la pista confirmó lo que en el Palau ya saben: el club tiene entre manos un diamante que necesita paciencia y tiempo, pero que apunta muy alto.
Tras el descanso, los azulgranas redujeron sus porcentajes de tiro, muy altos en la primera parte, pero siguieron dominando gracias a su superioridad física. Con Norris y Parra como protagonistas en defensa y rebote, el Barça mantuvo siempre una renta cómoda.
Dabone volvió a tener minutos en la segunda mitad. No sumó tanto en el apartado estadístico, pero dejó claro que la personalidad y descaro no le faltan, aun compitiendo con rivales profesionales mucho mayores que él (61-71).
El partido, resuelto con victoria del Barça tras un encuentro que controló sin excesivos sobresaltos, quedará marcado por la irrupción de un talento precoz que ya venía entrenando con los mayores desde hace dos veranos.
El arranque culé no fue el mejor. Con los tres nuevos norteamericanos —Norris, Cale y Clyburn— compartiendo pista, el peso ofensivo recayó en Juani Marcos, que acumuló tres pérdidas consecutivas en las primeras jugadas. Girona lo aprovechó para adelantarse (9-4), con un juego rápido y efectivo. Aunque nada alarmante para estas alturas, al Barça aún le falta cohesión y se notó en esos primeros compases.
La entrada de los más veteranos equilibró el marcador. Satoransky, Joel Parra y Willy Hernangómez comenzaron a sumar, mientras que Laprovittola mantenía su puntería exterior. Parra, con la confianza que le otorga haber competido en el EuroBasket, firmó 7 puntos que dieron solidez al equipo.
El segundo cuarto dejó la imagen imborrable de la noche. Mohamed Dabone, apenas un adolescente de 13 años, saltó a la cancha con el primer equipo. Su debut fue breve, pero contundente: en su segunda acción, anotó sus primeros puntos con un mate que reflejó su potencia física y levantó a todos de sus asientos (41-49).
Aunque su participación fue limitada, cada minuto sobre la pista confirmó lo que en el Palau ya saben: el club tiene entre manos un diamante que necesita paciencia y tiempo, pero que apunta muy alto.
Tras el descanso, los azulgranas redujeron sus porcentajes de tiro, muy altos en la primera parte, pero siguieron dominando gracias a su superioridad física. Con Norris y Parra como protagonistas en defensa y rebote, el Barça mantuvo siempre una renta cómoda.
Dabone volvió a tener minutos en la segunda mitad. No sumó tanto en el apartado estadístico, pero dejó claro que la personalidad y descaro no le faltan, aun compitiendo con rivales profesionales mucho mayores que él (61-71).