La derrota de los Boston Celtics ante San Antonio Spurs no solo dejó un marcador adverso, sino también una comparecencia incendiaria del alero, que señaló sin rodeos al criterio arbitral y asumió públicamente cualquier sanción que pudiera llegar.
Brown no escondió su malestar desde el primer momento y puso el foco en lo que considera una constante cuando su equipo se enfrenta a rivales de nivel. En su opinión, el problema no fue la defensa de San Antonio, sino la disparidad en la interpretación de las faltas a uno y otro lado de la pista.
«Estoy harto de la inconsistencia. Acepto la multa. Creo que esta noche llegó a ser ridículo. Los Spurs son un buen equipo defensivo, pero no tanto. Espero que alguien muestre los videos de lo ocurrido, porque es la misma mierda cada vez que jugamos contra un buen equipo. Es como si se negaran a pitar una falta y luego pitaran faltas por un mínimo contacto en el otro lado».
El detonante estadístico fue evidente: Boston apenas visitó la línea de tiros libres, una circunstancia que Brown considera imposible de asumir en un partido de alta exigencia física. Desde su punto de vista, el esfuerzo defensivo del equipo y la agresividad ofensiva no encontraron ningún tipo de recompensa.
«Es extremadamente frustrante, hermano. Jugamos duro. Estábamos superando nuestras expectativas. Competimos duro en defensa. Luego recompensan al otro equipo con faltas mínimas. Espero, por favor, que alguien corrija esto. La inconsistencia es una locura. Acepto la maldita multa. Curtis, estuvieron horribles esta noche. Me da igual. Pueden multarme lo que quieran. Pero es una locura. Cada vez que jugamos contra un buen equipo, es la misma mierda. Por favor, que alguien revise los videos».
En su alegato, el alero fue un paso más allá y dejó entrever que no se trata de un hecho aislado, sino de una dinámica que, según él, condiciona directamente el resultado de los partidos. Sin entrar en teorías concretas, insistió en que competir sin acceso a la línea de personal convierte cualquier intento de victoria en una cuesta arriba permanente.
«No sé qué está pasando. Tengo mis teorías o lo que sea, pero no sé qué está pasando. Si no podemos llegar a la línea de tiros libres y los equipos pueden ser físicos pa sacarnos de nuestras posiciones, etc., entonces es difícil ganar partidos así. Esta noche lanzamos cuatro tiros libres y perdimos el partido por cuatro. No quiero decir que ese sea el final del partido, la historia completa. Tenemos que mejorar en algunos momentos. Yo tengo que mejorar en algunos momentos. Pero, maldita sea. Voy directo a la canasta. Soy físico. No me dejo caer. No le temo al contacto. Subo fuerte. Soy atlético. Y nada. Cero tiros libres esta noche. Que me multen».