CLEVELAND. Oklahoma City Thunder firmó una victoria rotunda ante Cleveland Cavaliers (136-104) en la NBA, liderado por los 30 puntos de Shai Gilgeous-Alexander y un despliegue ofensivo sostenido desde el perímetro que rompió el partido antes del descanso y lo cerró con autoridad en el último cuarto.
Desde el salto inicial, el partido fue construyéndose alrededor del ritmo impuesto por Oklahoma City Thunder. Shai Gilgeous-Alexander volvió a asumir el mando anotador con naturalidad, alcanzando los 30 puntos por trigésima vez en 42 partidos esta temporada, mientras Chet Holmgren añadió 28 en una noche en la que el ataque visitante encontró continuidad y profundidad en casi todas las rotaciones. El conjunto de Oklahoma City igualó su tope del curso con 23 triples y firmó un 48,9% de acierto desde larga distancia, un dato que terminó por desbordar a la defensa local.
El guion quedó marcado antes del descanso. Cleveland Cavaliers llegó a colocarse a cinco puntos (50-45) tras un triple de De’Andre Hunter, pero la respuesta del Thunder fue inmediata. Un parcial de 16-6 para cerrar la primera mitad, con seis puntos de Isaiah Joe y cinco de Luguentz Dort, abrió una brecha que ya no se cerraría y dejó el marcador en 66-51 al paso por vestuarios. Dort, precisamente, fue una de las piezas clave desde el perímetro, con cinco triples y 18 puntos, mientras Joe aportó 16 y Holmgren sumó cuatro lanzamientos exteriores convertidos.
La segunda parte confirmó la tendencia. Oklahoma City aceleró de nuevo en el tramo final y transformó el encuentro en una demostración ofensiva con un parcial de 23-5 en los últimos 3:33, incluyendo siete triples en sus últimos lanzamientos. El Thunder cerró el cuarto periodo con un 10 de 13 desde más allá del arco, dejando sin respuesta a un equipo local que no encontró el acierto necesario para sostenerse en el partido.
En Cleveland, la derrota adquirió un carácter histórico negativo. Se trató de la peor derrota en temporada regular de los Cavaliers en casi dos años desde la llegada de Kenny Atkinson al banquillo. La última caída por al menos 30 puntos había sido una derrota por 37 en Miami el 24 de marzo de 2024. Donovan Mitchell fue el máximo anotador local con 19 puntos, mientras Jaylon Tyson firmó 16 puntos y 10 rebotes. Jarrett Allen añadió 16 puntos en el partido número 600 de su carrera NBA.
El desacierto exterior de los Cavaliers terminó de inclinar la balanza. Cleveland se quedó en un 8 de 35 en triples (22,9%), su segundo peor registro del curso, y encadenó así una dinámica irregular en casa: ocho derrotas en sus últimos 14 partidos como local, con un balance de 14-11 en el Rocket Arena tras el 34-7 firmado la pasada temporada.
La victoria cobra aún más valor para Oklahoma City por las circunstancias. El equipo ya afrontaba el encuentro sin Jalen Williams, que estará fuera un par de semanas por una distensión en el isquiotibial derecho, y vio cómo su rotación se acortaba todavía más cuando Alex Caruso (molestias en la ingle derecha) y Jaylin Williams (contusión lumbar) abandonaron el partido en la primera mitad.
Con este triunfo, Oklahoma City Thunder mejora hasta un 36-8, el mejor balance de la liga, y refuerza su condición de referencia competitiva de la NBA, mientras Cleveland Cavaliers cae a 24-20 y continúa buscando estabilidad en casa.