OKLAHOMA CITY. Los San Antonio Spurs derrotaron por 103-111 a los Oklahoma City Thunder en el decisivo Game 7 de las Finales de la Conferencia Oeste de la NBA, conquistando el título del Oeste y asegurando su regreso a las Finales NBA por primera vez desde 2014. Liderados por Victor Wembanyama, que firmó 22 puntos, los texanos completaron una de las grandes sorpresas de estos playoffs al eliminar al vigente campeón en su propia pista.
La victoria coloca a San Antonio Spurs en las Finales NBA, donde recibirán a los New York Knicks en el primer partido de la serie el próximo miércoles.
Como ya había ocurrido en el primer encuentro de la eliminatoria, los Spurs golpearon en Oklahoma City desde el inicio. El equipo dirigido por Mitch Johnson mostró una enorme personalidad en un escenario hostil y rápidamente tomó el control del marcador gracias al acierto exterior de Julian Champagnie y al liderazgo de Wembanyama.
San Antonio llegó a dominar por 14 puntos durante la primera mitad, aprovechando las dificultades ofensivas de unos Thunder que echaban de menos la presencia de Jalen Williams, nuevamente ausente por problemas físicos. Sin embargo, Oklahoma City reaccionó antes del descanso y consiguió mantenerse con vida gracias a un inspirado Shai Gilgeous-Alexander.
El MVP mantuvo a flote al vigente campeón durante toda la noche. Gilgeous-Alexander terminó con 35 puntos y 9 asistencias, liderando cada intento de remontada de unos Thunder que nunca dejaron de competir pese a verse por detrás durante gran parte del encuentro.
Tras el paso por los vestuarios, San Antonio volvió a abrir diferencias. Wembanyama dominó en ambos lados de la cancha, mientras Champagnie castigaba desde el perímetro. El alero terminó con 20 puntos, 18 de ellos desde la línea de tres, convirtiéndose en uno de los grandes protagonistas silenciosos de la clasificación.
Aun así, Oklahoma City Thunder volvió a responder. Después de verse once puntos abajo en el tercer cuarto, los locales reaccionaron y llegaron al último periodo con el marcador completamente abierto. El 80-77 favorable a San Antonio reflejaba perfectamente la igualdad de un Game 7 digno de una final de conferencia.
La diferencia terminó llegando en los minutos decisivos. Los Spurs volvieron a encontrar respuestas ofensivas cuando más las necesitaban y, sobre todo, realizaron varias acciones defensivas determinantes. La más importante llegó mediado el último cuarto, cuando Luke Kornet apareció inesperadamente para taponar una bandeja de Isaiah Hartenstein que habría reducido la desventaja a solo cuatro puntos.
Aquella acción terminó siendo uno de los momentos clave de la noche. Oklahoma City ya no encontró el impulso necesario para completar la remontada y San Antonio administró la ventaja hasta el final.
Además de los 22 puntos de Wembanyama y los 20 de Champagnie, los Spurs recibieron una aportación coral de toda la rotación. Stephon Castle anotó 16 puntos, De’Aaron Fox sumó 15, Dylan Harper aportó 12 y tanto Keldon Johnson como Devin Vassell terminaron con 11 puntos cada uno.
Por parte de Oklahoma City Thunder, además de los 35 puntos y 9 asistencias de Gilgeous-Alexander, Cason Wallace añadió 17 puntos, mientras Jared McCain y Alex Caruso aportaron 12 cada uno. Sin embargo, el campeón no pudo superar las bajas ni encontrar la consistencia necesaria para defender su corona.
La eliminación de Oklahoma City garantiza que la NBA tendrá un campeón diferente por octava temporada consecutiva. Los Thunder cierran así una gran campaña, mientras que San Antonio confirma definitivamente su regreso a la élite de la liga.
Los Spurs ganaron ocho de los doce enfrentamientos disputados contra Oklahoma City esta temporada, incluido el más importante de todos. Ahora, Victor Wembanyama y San Antonio Spurs buscarán cuatro victorias más frente a New York Knicks para completar una de las historias más sorprendentes de la temporada NBA.