Oklahoma City volvió a exhibir la fórmula que lo llevó al título la temporada pasada: un líder imparable, un pívot que marca diferencias y un tercer cuarto que cambia el guion del partido. En Charlotte, el Thunder encadenó su quinta victoria consecutiva tras imponerse 109-96 a unos Hornets que resistieron durante la primera mitad, pero no lograron frenar la embestida visitante tras el descanso.
Shai Gilgeous-Alexander volvió a ser la referencia absoluta del actual campeón: 33 puntos, dueño del ritmo y de las posesiones calientes. A su lado, Chet Holmgren firmó 25 puntos, acompañados de una actividad constante en el rebote y en la defensa que terminó inclinando la balanza. También aportaron Ajay Mitchell (14), un sólido Isiah Hartenstein (12 puntos y 11 rebotes) y Cason Wallace, que alcanzó la decena. Un reparto coral que sostiene una estadística contundente: 23 victorias seguidas ante equipos del Este y un llamativo 22-2 en sus últimas 24 salidas.
Charlotte llegó al encuentro con bajas sensibles: Brandon Miller (subluxación en el hombro) no estuvo disponible y LaMelo Ball no jugó el segundo duelo del back-to-back tras reaparecer el viernes en Milwaukee por su problema en el tobillo. Aun así, los Hornets compitieron con oficio. Miles Bridges sumó 15 puntos, mientras Ryan Kalkbrenner, Collin Sexton y Moussa Diabaté aportaron 13 cada uno, sosteniendo un ataque que arrancó con mucha más inspiración exterior que la que mostraría después.
La primera mitad fue un intercambio constante, con 11 empates y 11 cambios de liderazgo, reflejo del equilibrio inicial. Tras el 30-30 del primer cuarto, Charlotte llegó a disponer de una ventaja de seis puntos en el segundo, pero Oklahoma City reaccionó apoyándose en los 18 puntos al descanso de Gilgeous-Alexander y en el empuje de Holmgren en las segundas oportunidades. Al intermedio, el Thunder ya había girado el marcador: 55-52.
El triple mantuvo a Charlotte en la pelea durante aquellos primeros 24 minutos: 10 de 24 desde el perímetro. Oklahoma City respondió con un 6 de 12, más selectivo pero igual de efectivo.
La ruptura definitiva llegó después. En cuanto se abrió el tercer cuarto, el Thunder aceleró y convirtió el encuentro en un tramo de dominio casi absoluto: un parcial de 16-1 en apenas cuatro minutos amplió la renta hasta los 15 puntos. El golpe anímico fue evidente, y los de Mark Daigneault entraron al último periodo con una ventaja de 87-70, suficiente para manejar el cierre sin sobresaltos.