El escolta se reencontró con la liga en un amistoso en San Antonio y dejó claro que quiere otra oportunidad
El tiempo parecía haber pasado demasiado rápido para Victor Oladipo. Abril de 2023, playoffs contra Milwaukee, una caída, el tendón rotuliano de su rodilla izquierda roto y una carrera que quedaba en suspenso. Desde entonces, nada: traspasos que no llegaron a traducirse en minutos —primero Houston, luego Memphis— y la sensación de que quizá ya no volvería.
Dos años y medio después, Oladipo volvió a escuchar el murmullo de una grada NBA. Lo hizo con la camiseta de los Guangzhou Loong-Lions, en un amistoso frente a los Spurs que acabó en paliza texana (119-88). Pero más allá del marcador, la noticia fue él.
El que fuera número dos del Draft de 2013 jugó con hambre y con energía. Se fue hasta los 20 puntos, añadió 5 rebotes, 3 asistencias, 5 robos y hasta un tapón. En 19 tiros, metió 8. No fue perfecto, pero sí suficiente para recordar a todos quién era.
Después del partido, habló sin rodeos: “Estoy listo para volver a la NBA. Quiero que todo el mundo lo sepa. Mi historia inspirará a las masas”. Una declaración de intenciones directa, sin maquillaje.
Oladipo tiene 31 años y muchas cicatrices en las rodillas, pero también un fuego competitivo que no se apaga. En San Antonio no se jugaba nada oficial, y sin embargo, para él era mucho más que un simple amistoso: era la prueba de que todavía está aquí, dispuesto a convencer a quien quiera escucharle en la NBA.