Olympiacos se impone a Panathinaikos en un derbi griego vibrante en la EuroLeague (82-87)
El 2026 arrancó con un auténtico blockbuster de EuroLeague en Atenas. Panathinaikos Athens y Olympiacos Piraeus ofrecieron un derbi griego a la altura de su historia, lleno de parciales, actuaciones individuales de primer nivel y un desenlace ajustado que terminó cayendo del lado visitante por 82-87 en el OAKA Arena.
Los equipos dirigidos por Ergin Ataman y Giorgos Bartzokas se alternaron el dominio durante 40 minutos de máxima intensidad. Tras el bocinazo final, Olympiacos celebró un triunfo de enorme valor que amplía a diez su racha de victorias consecutivas ante su eterno rival en la EuroLeague, mejora su balance hasta el 11-7 y empieza el año con un golpe de autoridad. Panathinaikos, por su parte, cae a 12-7 pese a una reacción notable.
En el plano individual, Sasha Vezenkov fue el faro del conjunto del Pireo con 24 puntos y 9 rebotes, bien secundado por Tyler Dorsey, decisivo en el tramo final con 21 puntos y varias canastas de gran dificultad. Nikola Milutinov completó el tridente con 10 puntos y 9 rebotes, firmando además el PIR más alto del equipo (27). En su primer derbi griego, Monte Morris aportó 8 puntos y 3 asistencias, mientras que Donta Hall sumó 8 puntos y 7 rebotes en un papel sólido.
En el bando local, Kendrick Nunn protagonizó una exhibición mayúscula. Tras un inicio contenido, explotó en el segundo cuarto y cerró la noche con 32 puntos, 6 asistencias y 5 rebotes, para un PIR de 40. Su rendimiento sostuvo a Panathinaikos hasta el último minuto, aunque no fue suficiente. Cedi Osman (13 puntos) y Nikos Rogkavopoulos (10) fueron los únicos en acompañarle en dobles dígitos, con Kenneth Faried aportando 9 puntos y 5 rebotes.
El partido arrancó con un golpe sobre la mesa de Olympiacos. Un parcial inicial de 12-2 y la rápida ampliación hasta 22-5 marcaron un primer cuarto claramente visitante, cerrado con 28-13. La reacción de Panathinaikos llegó en el segundo periodo, impulsada por Nunn: los locales abrieron con 6-0, fueron limando la desventaja y empataron al descanso (43-43) tras un cuarto en el que el escolta anotó 14 puntos.
La igualdad se mantuvo tras el descanso, con intercambio constante de golpes y un 61-61 al final del tercer cuarto. Olympiacos amagó con romper el choque al inicio del último periodo (70-63), pero Panathinaikos respondió de nuevo. Un 10-2 devolvió el control a los visitantes, aunque el OAKA volvió a empujar para un final de infarto: Grant, Sloukas y Nunn acercaron a los verdes hasta el 82-84 a 74 segundos del final.
Ahí apareció Dorsey con una canasta de enorme peso para el 86-82. Un posterior balón perdido dio una última oportunidad a Panathinaikos, pero Osman falló un triple clave. En la siguiente acción, Walkup anotó el primer tiro libre y erró el segundo; aun así, fue suficiente para sellar el triunfo de Olympiacos en un derbi que volvió a demostrar por qué es uno de los grandes clásicos de la EuroLeague.