El Panathinaikos afronta la EuroLeague 2025/26 con la continuidad del proyecto de Ergin Ataman y una rotación amplia que combina experiencia, físico y varias manos capaces de crear ventaja en el perímetro. El bloque mantiene su identidad competitiva y añade piezas que amplían recursos sin alterar el ADN: intensidad atrás, pick and roll agresivo y ejecución con varios focos en media pista.
Las altas: tamaño, puntos y dirección
El juego interior incorpora potencia y actividad con Richaun Holmes (208 cm), finalizador vertical y protector del aro, y fondo de armario con Ioannis Kouzeloglou (207 cm) para mantener energía en la pintura. En las alas, Nikos Rogkavopoulos (201 cm) estira defensas con tiro y envergadura.
En el backcourt, TJ Shorts (175 cm) aporta cambio de ritmo y creación desde bote, mientras Vassilis Toliopoulos (187 cm) suma lectura y amenaza a pies quietos para estabilizar segundas unidades.
El núcleo que se mantiene
El perímetro conserva jerarquía y oficio: Kostas Sloukas (190 cm) como metrónomo y ejecutor de finales; Kendrick Nunn (195 cm) con puntos desde el uno contra uno; Jerian Grant (196 cm) como pieza dos vías que sube líneas y ordena; y Marius Grigonis (198 cm) como tirador fiable que equilibra quintetos.
En las alas, Cedi Osman (201 cm) añade tamaño y anotación, mientras Panagiotis Kalaitzakis (200 cm) ofrece energía, defensa y transición. La estructura se completa con un frente alto de garantías: Juancho Hernangómez (206 cm) como reboteador y cortador que da ancho a la pista; Mathias Lessort (206 cm) como motor físico en el continuado y en el rebote; Konstantinos Mitoglou (210 cm) estirando desde la frontal; Omer Yurtseven (211 cm) como pívot de volumen en poste y cristal; y Alexandros Samodurov (210 cm) como apuesta de longitud y desarrollo.
Claves del proyecto
La gestión de combinaciones en el backcourt será decisiva: emparejar la creación de Sloukas con la agresividad de Nunn y los cambios de marcha de Shorts, sin perder solidez con Grant y Toliopoulos. En la pintura, rotaciones más profundas permitirán dosificar a Lessort y Yurtseven sin perder presencia física, con Mitoglou y Juancho ensanchando espacios para el pick and roll. El tiro frontal de Grigonis y la amenaza perimetral de Osman y Rogkavopoulos obligarán a defensas cerradas a elegir su veneno, abriendo líneas de pase para cortes y segundas opciones.
Expectativas
Con un bloque consolidado y refuerzos que encajan por perfil, Panathinaikos parte como candidato natural a la zona alta. Si el equipo mantiene su identidad defensiva y afina la convivencia de tantos generadores en el perímetro, tiene argumentos para competir toda la temporada y llegar a mayo con opciones reales de título.