Panathinaikos necesitaba un golpe de autoridad y lo encontró en Madrid. El conjunto griego, que había perdido dos de sus últimos tres partidos en la EuroLeague, firmó una actuación contundente para imponerse por 77-87, un triunfo que nunca pareció en serio peligro y que les impulsa hasta un balance de 7-4. El Real Madrid, en cambio, encadena su segunda derrota europea consecutiva y cae a 5-6.
La noche tuvo dos dueños claros: TJ Shorts y Kenneth Faried. El base brilló con 19 puntos, manejando el ritmo y castigando cada grieta defensiva blanca, mientras que Faried ofreció una exhibición física que marcó el partido: 16 puntos y un dominio absoluto del rebote ofensivo frente a Walter Tavares. A esa dupla se sumó Cedi Osman, que aportó 15.
Por parte del Madrid, Andrés Feliz fue prácticamente la única respuesta real. Terminó con 18 puntos, liderando la reacción tras el descanso, pero sin el apoyo necesario para cambiar un choque que ya se había inclinado claramente hacia el lado visitante.
El inicio dejó claras las intenciones helenas. Kendrick Nunn y TJ Shorts castigaron desde el perímetro en un primer cuarto que Panathinaikos cerró con ventaja (16-22). Desde el banquillo, Kostas Sloukas y Théo Maledon añadieron dirección y puntos, y el equipo de Atenas se marchó al descanso con un sólido 38-52, impulsado por un Faried que dominaba sin oposición.
Madrid intentó levantar el pulso tras el intermedio, empujado por el carácter de Feliz, pero Panathinaikos no soltó el control. Shorts volvió a imponerse en los minutos clave, y los griegos mantuvieron siempre una distancia cómoda hasta cerrar el duelo con autoridad (77-87).