En Belgrado, los serbios vencieron a EA7 Emporio Armani Milan por un ajustado 80-78, en un duelo que se decidió en la última acción, cuando Marko Guduric tuvo el tiro de la victoria en sus manos… y lo falló sobre la bocina.
El encuentro parecía bajo control para el conjunto local. Con un sólido Sterling Brown —máximo anotador del equipo con 20 puntos—, Partizan entró en los dos últimos minutos con ventaja de 80-73 y todo a favor para certificar un triunfo sin sobresaltos. Sin embargo, la historia tomó un giro inesperado.
Los de Zeljko Obradovic se bloquearon en ataque y no volvieron a anotar en ese tramo final. Milan aprovechó la sequía y encadenó un parcial de 0-5: Josh Nebo anotó bajo el aro, Leandro Bolmaro sumó desde el tiro libre y Guduric recortó aún más con una canasta de media distancia, situando el marcador en 80-78.
Con once segundos por jugar, Carlik Jones (15 puntos y 5 asistencias) erró un tiro que podía haber sentenciado el encuentro y dejó la última posesión en manos italianas.
Fue entonces cuando Guduric buscó el triunfo visitante, pero su lanzamiento final no encontró aro y Partizan pudo respirar aliviado.
Del lado milanés, el mejor fue Shavon Shields, autor de 21 tantos y siempre una amenaza ofensiva.
Pese a ir a remolque durante la mayor parte del choque, los lombardos no se rindieron y estuvieron a punto de culminar una remontada heroica.