Paul George y el fichaje que se torció: 25 partidos de sanción en el peor momento para Philadelphia
FILADELFIA. La temporada de Paul George con los Philadelphia 76ers acaba de entrar en un terreno incómodo. El alero ha sido sancionado con 25 partidos de suspensión tras vulnerar el Programa Antidrogas de la NBA/NBPA, una decisión que no solo le aparta de la competición durante semanas clave, sino que reabre el debate sobre el verdadero alcance de su llegada a la franquicia.
La sanción comenzará a aplicarse desde el próximo partido ante New Orleans Pelicans y deja a George fuera durante buena parte del tramo decisivo del calendario. Con 35 encuentros aún por disputarse, el margen de regreso queda reducido a los últimos 10 partidos de la fase regular, con una posible reaparición fijada para el 25 de marzo, ya en plena cuenta atrás hacia los playoffs.
Antes incluso de conocerse la suspensión, el rendimiento del veterano ya estaba bajo lupa. George solo había participado en 27 de los 47 partidos disputados por Philadelphia, sin lograr la regularidad ni el peso competitivo que se esperaba de él. Sus promedios —16 puntos, 5,1 rebotes, 3,7 asistencias y 1,5 robos en 30,5 minutos— describen a un jugador útil, pero lejos de ser determinante.