TENERIFE. El Real Madrid evitó la eliminación y llevó la serie a un tercer y definitivo encuentro tras imponerse con autoridad a La Laguna Tenerife por 83-118 en el Santiago Martín. Después de la derrota sufrida en el primer partido y de una preocupante racha de resultados, el conjunto de Sergio Scariolo ofreció una respuesta contundente para igualar la eliminatoria (1-1) y recuperar sensaciones de cara al desenlace de los cuartos de final.
El encuentro comenzó con un ritmo alto y con ambos equipos intercambiando golpes. Aaron Doornekamp lideró el ataque aurinegro en los primeros minutos, mientras que el Real Madrid encontró rápidamente puntos en las manos de Facundo Campazzo y Mario Hezonja. Los blancos mostraron una imagen mucho más sólida que en el primer duelo y lograron mantenerse siempre a la estela de los locales. Tras un primer cuarto equilibrado, La Laguna Tenerife cerró los diez minutos iniciales con una ligera ventaja (24-21).
La entrada de Sergio Llull dio impulso al conjunto madridista en el segundo periodo. El veterano base aportó energía y acierto desde el perímetro, mientras Gaby Deck continuaba castigando cerca del aro. El Real Madrid empezó a encontrar soluciones ofensivas con mayor continuidad y aprovechó además los problemas de faltas del conjunto tinerfeño para tomar el control del marcador. Los triples de Deck y Llull permitieron a los visitantes llegar al descanso con una ventaja que ya empezaba a ser significativa.
Aunque Jaime Fernández intentó mantener con vida a los de Txus Vidorreta con varias acciones desde el exterior, el partido cambió definitivamente tras el paso por vestuarios. El Real Madrid elevó su nivel defensivo y encontró superioridad en la pintura gracias a la aportación de Ömer Yurtseven y Mady Sissoko. La ausencia de Giorgi Shermadini volvió a notarse en el cuadro aurinegro, incapaz de contener el poder físico madridista cerca del aro.
Con Campazzo dirigiendo el ritmo, Hezonja castigando desde diferentes posiciones y jugadores como Théo Maledon, Trey Lyles y Andrés Feliz sumándose a la producción ofensiva, el conjunto blanco fue ampliando la diferencia hasta romper completamente el encuentro. El tercer cuarto resultó decisivo y concluyó con un contundente 65-85 que dejaba muy cuesta arriba cualquier intento de remontada local.
El último periodo se convirtió en un trámite para un Real Madrid lanzado. Patty Mills trató de maquillar el resultado con algunos triples, pero La Laguna Tenerife nunca encontró continuidad suficiente para reducir diferencias. Los blancos siguieron anotando con facilidad y terminaron firmando una victoria aplastante por 83-118, la más amplia de estos cuartos de final.
Con este triunfo, el Real Madrid pone fin a su mala dinámica, iguala la serie y obliga a disputar un tercer partido que decidirá qué equipo avanza a las semifinales de la Liga Endesa.