El Valencia Basket disputará por segundo año consecutivo la final de la Liga Endesa. El conjunto taronja cerró su semifinal ante el Asisa Joventut por la vía rápida después de imponerse en el Olímpic de Badalona por 75-87, sellar el 3-0 en la serie y citarse con el Barça en la pelea por el título, además con el factor cancha a su favor.
El equipo de Pedro Martínez volvió a demostrar su solidez competitiva en una eliminatoria que ha controlado de principio a fin. Tras defender su pista en los dos primeros encuentros, Valencia Basket también supo ganar lejos de casa, en un escenario exigente y ante una Penya que buscaba alargar la serie empujada por su afición.
El gran nombre del partido fue Jean Montero. El base dominicano firmó una actuación sobresaliente, con 24 puntos y 39 de valoración, y fue determinante para que el Valencia Basket rompiera el encuentro en la segunda mitad. Su capacidad para anotar, generar ventajas y manejar los momentos de presión terminó siendo demasiado para el Joventut.
El partido arrancó con equilibrio y mucho ritmo. Valencia Basket intentó abrir brecha desde el perímetro, con un volumen muy alto de triples ya en el primer cuarto, aunque sin el acierto suficiente para despegarse de forma clara. El Joventut aceptó el intercambio y se mantuvo dentro del encuentro, con Ricky Rubio y Jabari Parker asumiendo protagonismo ofensivo.
Al descanso, el marcador reflejaba la igualdad del duelo, con una ligera ventaja taronja (39-41). Sin embargo, Valencia Basket empezó a imponer poco a poco su profundidad de plantilla, su presencia en el rebote y una mayor variedad de recursos. En ese contexto, Montero apareció como el jugador que cambió definitivamente el ritmo del encuentro.
El tercer cuarto fue el punto de inflexión. El Valencia encontró continuidad en ataque, endureció el partido y llevó la diferencia hasta los doce puntos (52-64), obligando al Joventut a jugar a contracorriente. Dani Miret intentó frenar la inspiración de Montero colocando a Guillem Vives sobre él, pero el dominicano siguió encontrando respuestas.
La Penya no se rindió. Rubio asumió responsabilidades en los minutos de máxima tensión y el Olímpic intentó empujar a los suyos hacia una reacción final. Pero Valencia Basket tuvo más soluciones. Los triples de Jaime Pradilla y Kameron Taylor, junto al trabajo de Matt Costello en el tramo decisivo, terminaron de apagar las opciones verdinegras.
El Joventut se despidió de una gran temporada con el reconocimiento de su afición, mientras que el Valencia Basket celebró un nuevo billete para la final. Los de Pedro Martínez buscarán ahora el segundo título liguero de la historia del club, después del conseguido en 2017, y tratarán de sacarse la espina de la final perdida el pasado curso ante el Real Madrid.
La Liga Endesa ya tiene final: Valencia Basket contra Barça, con el primer partido en pista taronja.