Predrag Stojaković fue mucho más que un especialista situado detrás de la línea de tres. Con 2,07 metros, una mecánica rápida y una facilidad extraordinaria para lanzar en movimiento, podía cambiar un partido sin necesitar demasiado tiempo con el balón. Salía de los bloqueos, castigaba cualquier ayuda defensiva y convertía el tiro libre en un trámite. Durante sus mejores años fue uno de los anotadores más difíciles de controlar de la NBA.
Su camino, sin embargo, estuvo lejos de ser sencillo. Nació en Slavonska Požega, en la actual Croacia, y comenzó a jugar al baloncesto de manera casi recreativa. La guerra obligó a su familia, de origen serbio, a dejar atrás su hogar y trasladarse a Belgrado. Allí apareció el Estrella Roja y el baloncesto pasó de ser una distracción a convertirse en el centro de su vida. El propio Peja reconocería años después que, sin aquel desplazamiento forzoso, probablemente habría seguido trabajando con su familia en el campo.
Debutó con el Estrella Roja durante la temporada 1992/93, cuando solo tenía 15 años. Promedió 6,5 puntos y 2,1 rebotes y formó parte del equipo que conquistó la Liga yugoslava. Su paso por Belgrado fue breve, pero suficiente para confirmar que aquel alero alto, coordinado y con una facilidad especial para lanzar estaba preparado para crecer lejos de casa.
En 1993 se trasladó con su familia a Salónica para fichar por el PAOK. Su primera campaña, la 1993/94, quedó en blanco, sin participación oficial. Fue un año de adaptación a un nuevo país, a otro idioma y a un club acostumbrado a competir entre los mejores de Grecia.
Su estreno real llegó en la temporada 1994/95. Promedió 8,2 puntos y 2,5 rebotes y conquistó la Copa griega, un título que también debe añadirse a su palmarés. Todavía estaba por detrás de jugadores más veteranos como Bane Prelević, pero ya mostraba una serenidad y una seguridad poco habituales en un joven de 17 años.
La temporada 1995/96 supuso su primera gran explosión. Alcanzó los 19,9 puntos y 4,2 rebotes y se convirtió en una de las principales referencias ofensivas del PAOK. Sacramento Kings lo eligió con el número 14 del Draft de 1996, aunque Stojaković decidió continuar en Europa. No quería llegar a la NBA para ocupar un lugar secundario; prefería seguir formándose y asumir responsabilidades en Grecia.
En la 1996/97 elevó sus números hasta los 21 puntos y 4,6 rebotes. Su progresión se vio interrumpida por una grave lesión, una doble fractura en la pierna que lo mantuvo varios meses apartado de las pistas. Era el primer gran obstáculo físico de su carrera, pero también una prueba de madurez para un jugador que todavía no había cumplido los 20 años.
Stojaković regresó en la temporada 1997/98 y firmó su mejor campaña en Europa: 23,6 puntos y 4,9 rebotes. Fue máximo anotador de la Euroliga y MVP de la competición griega, ya convertido en uno de los jugadores más determinantes del continente.
Su despedida del PAOK dejó una de las imágenes más recordadas del baloncesto griego. En el partido decisivo de las semifinales contra Olympiacos, anotó sobre la bocina el triple que dio la victoria al PAOK en El Pireo y lo clasificó para la final. El equipo de Salónica terminó perdiendo el título frente al Panathinaikos en cinco partidos, pero aquel lanzamiento quedó unido para siempre a la figura de Peja.
En 1998, dos años después de haber sido seleccionado en el Draft, dio finalmente el salto a Sacramento. Su primera temporada fue la del cierre patronal y solo pudo disputar 48 partidos. Promedió 8,4 puntos y 3 rebotes como suplente, todavía en pleno proceso de adaptación a la velocidad y al físico de la NBA.
Durante el verano de 1999 conquistó el bronce en el EuroBasket con Yugoslavia. Era su primera medalla con la selección absoluta y el comienzo de una etapa internacional que terminaría colocándolo entre los grandes jugadores europeos de su generación.
En la temporada 1999/00 aumentó su producción hasta los 11,9 puntos y 3,7 rebotes. Los Kings estaban construyendo un equipo diferente, basado en el pase y el movimiento constante, alrededor de Chris Webber, Vlade Divac, Jason Williams y un joven Stojaković que cada vez necesitaba menos tiempo para armar el brazo.
Su salto definitivo llegó en la 2000/01. Ya como titular, promedió 20,4 puntos y 5,8 rebotes, con un 40% en triples. Había pasado de ser un buen jugador de rotación a convertirse en uno de los principales anotadores de Sacramento y en uno de los mejores tiradores de la NBA.
Aquel verano alcanzó también la cima con Yugoslavia. En el EuroBasket de 2001 promedió 23 puntos, lanzó con un extraordinario 51,4% desde el triple y fue elegido MVP del torneo. Anotó 29 puntos contra Letonia en cuartos y 30 frente a España en semifinales, antes de conquistar el oro ante Turquía. Fue posiblemente su mejor campeonato internacional.
En la temporada 2001/02 mantuvo su crecimiento con 21,2 puntos y 5,3 rebotes. Disputó su primer All-Star y ganó el concurso de triples. Sacramento terminó con 61 victorias, el mejor registro de la historia de la franquicia, y se quedó a un solo partido de alcanzar las Finales de la NBA tras caer ante los Lakers en una eliminatoria de siete encuentros.
El curso terminó con otro gran éxito internacional. Yugoslavia conquistó el Mundial de Indianápolis de 2002 y Stojaković fue una de sus figuras, con 18,8 puntos, 5,3 rebotes y 2,8 asistencias. Anotó 20 puntos en la histórica victoria sobre Estados Unidos en cuartos de final y 26 ante Argentina en la final, resuelta en la prórroga.
En la 2002/03 promedió 19,2 puntos y 5,5 rebotes. Regresó al All-Star y revalidó su título en el concurso de triples. Su mecánica, rápida y prácticamente idéntica en cada lanzamiento, lo había convertido en una referencia. No necesitaba botar para entrar en ritmo: podía recibir, cuadrarse y lanzar antes de que la defensa tuviera tiempo de reaccionar.
La mejor temporada de su carrera llegó en la 2003/04. Con Chris Webber lesionado durante buena parte del curso, Stojaković asumió el liderazgo ofensivo de los Kings y firmó 24,2 puntos y 6,3 rebotes. Fue elegido por tercera vez consecutiva para el All-Star, entró en el segundo mejor quinteto de la NBA y lideró la competición desde el tiro libre con un 92,7%.
En la 2004/05 mantuvo un nivel elevado, con 20,1 puntos y 4,3 rebotes, aunque Sacramento comenzaba a perder las piezas que habían sostenido su mejor etapa. El equipo seguía siendo competitivo, pero ya no tenía la misma fluidez ni la profundidad de años anteriores.
La temporada 2005/06 marcó el final de su ciclo en California. Promedió 16,5 puntos y 5,3 rebotes antes de ser traspasado a Indiana a cambio de Ron Artest. Con los Pacers recuperó protagonismo y cerró el curso con 19,5 puntos y 6,3 rebotes. Su paso por Indiana fue breve, pero demostró que seguía siendo un anotador de primer nivel.
En el verano de 2006 firmó un contrato de cinco temporadas con New Orleans Hornets. Su primera campaña comenzó bien, con 17,8 puntos y 4,2 rebotes, pero una operación para retirarle un fragmento de disco en la zona lumbar limitó su participación a solo 13 partidos. Las lesiones de espalda empezarían desde entonces a acompañarlo durante el resto de su carrera.
La temporada 2007/08 fue su último gran curso. Promedió 16,4 puntos y 4,3 rebotes como uno de los principales socios de Chris Paul y David West. Su presencia abría el campo y castigaba a las defensas que trataban de cerrar el bloqueo directo. New Orleans firmó la mejor temporada de su historia hasta entonces y Stojaković volvió a liderar la NBA en porcentaje de tiros libres, esta vez con un 92,9%.
En la 2008/09 bajó hasta los 13,3 puntos y 4,3 rebotes. Seguía siendo titular y una amenaza desde el exterior, aunque su movilidad empezaba a verse afectada por los problemas físicos. Un año después, en la 2009/10, registró 12,6 puntos y 3,7 rebotes, todavía con un 89,7% desde la línea de personal.
Su última temporada, la 2010/11, comenzó en New Orleans, donde promedió 7,5 puntos en seis partidos. En noviembre fue enviado a Toronto. Con los Raptors alcanzó los 10 puntos de media, pero apenas pudo jugar dos encuentros antes de acordar su salida. Toronto lo cortó en enero de 2011 y Dallas apareció como su última oportunidad.
Con los Mavericks promedió 8,6 puntos y 2,6 rebotes. Ya no tenía la continuidad de sus mejores años, pero su tiro todavía podía decidir partidos. En el cuarto encuentro de las semifinales del Oeste contra los Lakers anotó sus seis triples y terminó con 21 puntos, ayudando a Dallas a completar la barrida sobre el vigente campeón.
Dallas superó después a Oklahoma City y derrotó a Miami Heat en las Finales. A los 34 años, Stojaković cerró su carrera levantando el campeonato de la NBA. Era un final apropiado para un jugador que había pasado más de una década persiguiendo aquel título y que todavía encontró fuerzas para aportar en el camino hacia el anillo.
Se retiró después de 804 partidos de temporada regular, con unas medias de 17 puntos, 4,7 rebotes y 1,8 asistencias. Fue tres veces All-Star, integrante del segundo quinteto de la NBA, dos veces campeón del concurso de triples y dos veces líder de la liga en porcentaje de tiros libres.
Su palmarés incluye una Liga yugoslava, una Copa griega y un campeonato de la NBA. Con Yugoslavia ganó un Mundial, un EuroBasket y un bronce europeo. En 2014, Sacramento retiró su camiseta con el número 16, una distinción reservada para los jugadores que marcaron la historia de la franquicia. Diez años después fue incluido en el Salón de la Fama de la FIBA.
Predrag Stojaković ayudó a demostrar que un alero europeo podía convertirse en una estrella de la NBA sin renunciar a su forma de jugar. No necesitaba explosividad ni grandes recursos individuales. Le bastaban el movimiento, la altura y un lanzamiento que parecía siempre igual.
Peja convirtió el tiro en una forma de precisión. Desde Salónica hasta Sacramento, construyó una carrera en la que cada centímetro de espacio podía terminar de la misma manera: con el balón entrando limpio por el aro.