Previa EuroLeague 2026-27: Obradovic vuelve a casa y el Panathinaikos rehace su perímetro
Zeljko Obradovic dirigió al Panathinaikos entre 1999 y 2012, ganó cinco EuroLeagues con el club y se marchó dejando un vacío que en Atenas nunca se llenó del todo. Catorce años después vuelve al banquillo del Olímpico, y lo hace ocho meses después de dimitir en el Partizan con el equipo hundido en la clasificación.
A su alrededor, el club ha construido una plantilla nueva en el perímetro y ha ido a buscar a la NBA, al Olympiacos y al Valencia. Seis fichajes, nueve continuidades y un mensaje que no admite matices: aquí se viene a ganar.
El punto de partida
La 2025-26 dejó un sabor raro. El Panathinaikos acabó séptimo con 22 victorias y 16 derrotas, superó el play-in —TJ Shorts fue elegido MVP de esa ronda— y se plantó en los cuartos contra el Valencia.
Allí ganó los dos primeros partidos en Valencia, el segundo en la prórroga por 105-107, y se puso 2-0 arriba con la Final Four a un paso. Perdió los tres siguientes. Quedarse fuera después de eso es la clase de eliminación que cuesta un banquillo, y se lo costó a Ergin Ataman.
En lo individual, el curso tuvo nombres: Kendrick Nunn firmó 18,3 puntos por partido, tercer máximo anotador de la competición, y entró en el segundo mejor quinteto de la EuroLeague.
Lo que se va
La baja deportiva más sensible es la de TJ Shorts, que se marchó al Valencia justo después de ser el mejor del play-in. Con él salieron Cedi Osman rumbo al PAOK, Marius Grigonis al Žalgiris, Kenneth Faried, que acabó recalando en el Baskonia tras un paso por Puerto Rico, Vassilis Toliopoulos al Aris y Alexandros Samodurov al baloncesto universitario estadounidense.
Y, por encima de todos, Ataman, que había ganado la EuroLeague con el club en 2024.
Lo que llega
Seis incorporaciones, y ninguna de relleno.
La más valiosa es la de Sylvain Francisco, que llega tras una temporada enorme en el Žalgiris: segundo máximo asistente de la EuroLeague con 6,5 por partido, MVP del mes de octubre, dos veces MVP de la jornada y miembro del mejor quinteto de la competición. Es el sustituto directo de Shorts y, sobre el papel, una mejora.
Junto a él, Brancou Badio llega desde el Valencia, donde fue MVP del quinto partido de aquella serie que dejó fuera al propio Panathinaikos. Aporta lo que Obradovic siempre pide primero: defensa en el perímetro.
El juego interior cambia de escala. Guerschon Yabusele vuelve a Europa desde la NBA y Moustapha Fall cruza desde el Olympiacos, un movimiento que en Atenas no es un fichaje cualquiera: el pívot de 2,18 pasa del campeón al rival eterno.
Isaac Bonga llega del Partizan y se reencuentra con Obradovic, que ya lo dirigió en Belgrado. Y el club ha repatriado a dos griegos, Eleftherios Mantzoukas y Dimitris Moraitis, que vuelven a Atenas.
Los que siguen
El bloque griego permanece intacto. Kostas Sloukas encara otra temporada como referencia y capitán, y siguen Panagiotis Kalaitzakis, Nikos Rogkavopoulos y Konstantinos Mitoglou.
En el apartado extranjero continúan Nunn, Jerian Grant, Nigel Hayes-Davis y Juancho Hernangómez, renovado hasta 2030.
Las claves
Obradovic contra el reloj. Es el entrenador más laureado de la historia de la competición y también el que más exige a sus plantillas desde el primer día. Su último curso, en el Partizan, terminó con una dimisión en noviembre. Ese contraste —el mito y el desgaste reciente— es la gran incógnita del proyecto.
El perímetro reconstruido. Francisco y Badio por Shorts y Osman. Sobre el papel es una mejora clara en generación y en defensa, pero también es ruptura: el Panathinaikos cambia a los jugadores que mejor conocían su sistema por dos que llegan de fuera, con un entrenador que también llega de fuera.
Dos torres para un solo poste. Fall mide 2,18 y Mitoglou 2,10. Con Yabusele, Bonga y Hayes-Davis cubriendo el cuatro, hay tamaño de sobra. La duda es si el equipo tendrá ritmo suficiente con esos perfiles o si Obradovic apostará por quintetos más pequeños, como suele.
La edad del núcleo. Sloukas ronda los 36 años y Grant los 34. Nunn, Hayes-Davis y Yabusele están en su pico. Es una plantilla para ganar ahora, no dentro de tres cursos, y así se explica el gasto de este verano.
El pronóstico
El Panathinaikos es, con el Olympiacos, uno de los dos equipos griegos que se presentan a la temporada con plantilla de Final Four. Tiene dirección, defensa, tamaño y un banquillo con más títulos que nadie.
Lo razonable es esperarlo entre los seis primeros y peleando por el factor cancha. A partir de ahí, todo depende de cuánto tarde Obradovic en imponer su idea en un vestuario que no es el suyo y que viene de una eliminación dolorosa.
Si el ajuste llega antes de enero, será candidato. Si no, será otro año de buen equipo y final agrio, que es exactamente lo que el club lleva queriendo evitar desde 2024.
Plantilla completa
Bases y exteriores: Sylvain Francisco (1,85), Kostas Sloukas (1,90), Dimitris Moraitis (1,90), Brancou Badio (1,91), Kendrick Nunn (1,95), Jerian Grant (1,96), Panagiotis Kalaitzakis (2,00)
Aleros: Guerschon Yabusele (2,01), Nikos Rogkavopoulos (2,01), Nigel Hayes-Davis (2,03), Isaac Bonga (2,04), Juancho Hernangómez (2,06), Eleftherios Mantzoukas (2,07)
Interiores: Konstantinos Mitoglou (2,10), Moustapha Fall (2,18)