Primera FEB | El Monbus Obradoiro impone su ritmo ante Oviedo y abre la segunda vuelta con victoria (86-68)
SANTIAGO DE COMPOSTELA. El Monbus Obradoiro firmó una victoria sólida ante el Alimerka Oviedo (86-68) en un encuentro que controló de principio a fin y en el que siempre se mantuvo por delante en el marcador. El equipo dirigido por Diego Epifanio supo gestionar cada tramo del partido y no permitió que el conjunto asturiano convirtiera los momentos de menor fluidez local en una amenaza real.
El choque supuso el inicio de la segunda vuelta para el conjunto compostelano y dejó dos novedades en la convocatoria: el regreso de Andersson y el debut de Travis Munnings, que entró por primera vez en dinámica de partido, mientras Grela quedaba fuera.
Desde el salto inicial, ganado por Dos Anjos, el Obradoiro marcó territorio. El pívot brasileño inauguró el marcador con un gancho y fue protagonista desde el arranque. Oviedo buscó el triple como vía de anotación, tal y como había advertido Epifanio en la previa, pero erró sus primeros intentos. Westermann amplió la ventaja con una acción individual y Galán sumó tras penetración para el 6-0 inicial. Townes rompió el parcial con un triple, aunque el Obra encontró continuidad con el bloqueo directo entre Westermann y Dos Anjos, culminado con mate del interior (8-3).
El primer cuarto transcurrió con dominio local, apoyado en la defensa y el control del ritmo. Kravic dejó una acción en transición muy celebrada por Sar, mientras Speight cerró el periodo con un triple tras resbalar, dejando el 19-11 al término de los primeros diez minutos.
En el segundo cuarto, Munnings se mantuvo en pista y Oviedo recortó desde la línea de tiros libres. El juego se volvió impreciso por momentos, con pérdidas y decisiones apresuradas, aunque Brito volvió a castigar desde el perímetro. El Obradoiro reforzó su intensidad defensiva y, tras un contraataque culminado por Galán, Javi Rodríguez solicitó tiempo muerto (24-14). El intercambio de acciones mantuvo la ventaja local, con Westermann aportando tanto en el poste como desde el triple y Quintela dejando una asistencia aérea para Galán que levantó al público.
El partido se cargó de faltas y visitas a la línea de personal. Andersson sumó desde el tiro libre, Barrueta sufrió en defensa y Oviedo logró mantenerse con vida antes del descanso gracias a Lobaco, que cerró la primera parte con el 41-32.
Tras el paso por vestuarios, Dos Anjos volvió a abrir el marcador, aunque Oviedo respondió de inmediato. El brasileño mantuvo su producción interior hasta verse obligado a abandonar momentáneamente la pista tras una caída. Kravic sostuvo el juego en la pintura y el partido entró en una fase de alternancia, con acciones desde el poste y transiciones rápidas. Una técnica a Lobaco tras protestar una falta permitió al Obra sumar desde la personal, pero un triple de Shelist obligó a Epifanio a detener el encuentro (48-42).
Barrueta apareció desde el perímetro y el Obradoiro respondió cada intento visitante. Aunque Oviedo presionó a toda pista y forzó errores, Galán y Quintela volvieron a ampliar la renta desde la línea de tiros libres. Un gancho de Kravic terminó de inclinar el parcial antes del tiempo muerto visitante, con 61-47 en el marcador. El cuarto concluyó 64-54 tras acciones finales de Townes y Nwaokorie.
El último periodo comenzó con un mate de Faure y un nuevo fallo ofensivo de Speight, que no encontraba continuidad en ataque. El base compensó con trabajo defensivo, robando un balón y convirtiendo un 2+1. Dos Anjos amplió la ventaja con otra acción completa, y el tiempo muerto visitante no cambió la dinámica (72-58).
A partir de ahí, el Obradoiro gestionó el ritmo a través del rebote ofensivo y la circulación de balón. Oviedo no logró encadenar acciones que reabrieran el partido y el tramo final sirvió para ampliar la ventaja, sumar en las estadísticas interiores y permitir que Munnings se estrenara en el marcador. El encuentro se cerró con el definitivo 86-68.