Radoslav Nesterović, la fiabilidad de un campeón discreto
©
Preferir Piratas del Basket en Google

Radoslav Nesterović, la fiabilidad de un campeón discreto

Radoslav Nesterović nunca fue un pívot construido para llamar la atención. No jugaba por encima del aro, no reclamaba veinte tiros y rara vez aparecía como la gran figura de sus equipos. Su valor estaba en la colocación, el tamaño, la defensa y una manera muy sencilla de entender el juego. Ponía buenos bloqueos, protegía la zona, ocupaba el espacio correcto y sabía finalizar sin necesitar demasiado balón. Fue uno de esos interiores cuya importancia se entendía mejor al observar el funcionamiento del equipo que al mirar únicamente su estadística.

Con 2,13 metros y una notable coordinación, “Rasho” fue creciendo dentro del baloncesto europeo hasta convertirse en un pívot titular de la NBA. Ganó la Copa de Europa con la Virtus Bolonia y, años después, el anillo con San Antonio Spurs. Dos títulos que resumen una carrera construida desde la regularidad y el trabajo silencioso.

Sus primeros pasos estuvieron marcados por la inestabilidad de la antigua Yugoslavia. Siendo todavía muy joven pasó por Belgrado y llegó a entrenarse con el Partizan, antes de marcharse a Grecia para alejarse del conflicto. Allí obtuvo la nacionalidad griega y llegó a utilizar el apellido Makris-Nesterović, una circunstancia que le permitía no ocupar plaza de extranjero.

Su debut profesional llegó con el PAOK de Salónica. En la temporada 1993/94, con solo 17 años, promedió 2,3 puntos y 1,5 rebotes. Un curso después elevó ligeramente sus cifras hasta los 3,1 puntos y 3 rebotes. Su papel era todavía pequeño, pero aquellos dos años le permitieron competir en un entorno exigente y comenzar a desarrollar un juego interior basado más en la técnica y la lectura que en la fuerza.

En 1995 regresó a Ljubljana para jugar con el Olimpija. La vuelta a casa aceleró su crecimiento. En la temporada 1995/96 alcanzó los 11 puntos y 5,2 rebotes y conquistó la Liga eslovena. Ese mismo curso fue elegido MVP del Europeo sub-22, después de promediar 10 puntos y 9,6 rebotes con Eslovenia.

La temporada 1996/97 confirmó que estaba preparado para dar un nuevo salto. Promedió 12,2 puntos y 6,3 rebotes, volvió a ganar la Liga y añadió la Copa eslovena. El Olimpija alcanzó además la Final Four europea, un resultado extraordinario para el club y para una generación en la que también destacaban Marko Milič y Vladimer Stepania. Durante el EuroBasket de aquel verano, Nesterović produjo 13,6 puntos y lideró el torneo con 8,6 rebotes por partido.

Su rendimiento llamó la atención de la Virtus Bolonia, uno de los grandes proyectos del continente. Llegó a Italia en 1997 con 21 años y rodeado de interiores más experimentados. Él mismo recordaría tiempo después que lo llamaban “Bimbo” y que comenzó la temporada como el quinto pívot de la rotación. Jugadores como Predrag Danilović y Zoran Savić fueron importantes en su adaptación y le ayudaron a comprender la exigencia de un equipo construido para ganar.

En la temporada 1997/98 promedió 8 puntos y 6 rebotes y terminó conquistando la Liga italiana y la Copa de Europa. Su influencia aumentó en el momento decisivo. En la semifinal continental contra el Partizan anotó 14 puntos sin fallo en el tiro —7 de 7—, mientras que en la final frente al AEK aportó 6 puntos y 9 rebotes. La Virtus ganó por 58-44 y levantó la primera Copa de Europa de su historia.

Un año después asumió una responsabilidad mucho mayor. En la 1998/99 elevó sus medias hasta los 14,1 puntos y 6,1 rebotes y ganó la Copa italiana. En competición europea produjo 12,8 puntos y 6,1 rebotes, convirtiéndose ya en una referencia interior de la Virtus. Bolonia volvió a disputar la final continental, aunque esta vez fue superada por el Žalgiris.

Minnesota Timberwolves lo había elegido con el número 17 del Draft de 1998, pero Nesterović permaneció en Bolonia durante buena parte de aquella campaña, marcada también por el cierre patronal de la NBA. Finalmente se incorporó a Minnesota en mayo de 1999 y solo pudo disputar dos partidos, en los que promedió 4 puntos y 4 rebotes.

La adaptación al baloncesto estadounidense fue progresiva. En la temporada 1999/00 firmó 5,7 puntos y 4,6 rebotes. En la 2000/01 bajó hasta los 4,5 puntos y 3,9 rebotes, pero continuó ganándose minutos gracias a su disciplina defensiva y a la capacidad para compartir la zona con Kevin Garnett.

Su consolidación comenzó en la 2001/02, cuando alcanzó los 8,4 puntos y 6,5 rebotes. Ya era un titular habitual, un pívot que liberaba a Garnett de buena parte del desgaste defensivo contra los interiores más grandes y que no necesitaba protagonismo ofensivo para ayudar al equipo.

Durante aquel periodo también era la principal referencia interior de Eslovenia. En el EuroBasket de 2001 promedió 15,7 puntos y 9 rebotes, con actuaciones de 20 puntos y 11 capturas ante Turquía y de 19 y 12 frente a Letonia.

La temporada 2002/03 fue la mejor de su carrera en Minnesota. Promedió 11,2 puntos y 6,5 rebotes, con un 52,5% en tiros de campo, y se asentó definitivamente como un pívot titular de la NBA. Cerraba bien cerca del aro, tenía un lanzamiento fiable desde cuatro o cinco metros y aportaba una presencia defensiva constante.

Al terminar aquella campaña firmó como agente libre por San Antonio Spurs. Los texanos acababan de despedir a David Robinson y buscaban un interior capaz de acompañar a Tim Duncan sin alterar el equilibrio del equipo. Nesterović encajaba perfectamente en esa descripción: no pedía balones, defendía y entendía el juego colectivo.

En la temporada 2003/04 promedió 8,7 puntos y alcanzó el mejor registro reboteador de su trayectoria, con 7,7 capturas. Fue titular en un equipo cuya identidad nacía de la defensa, dirigido por Gregg Popovich y sostenido alrededor de Duncan.

Un año después sus números bajaron hasta los 5,9 puntos y 6,6 rebotes, pero llegó el título que faltaba en su carrera. San Antonio superó a Denver, Seattle y Phoenix antes de derrotar a Detroit Pistons en unas Finales muy cerradas. Nesterović perdió protagonismo durante los playoffs ante el crecimiento de Nazr Mohammed, pero formó parte de la estructura que había llevado a los Spurs hasta el campeonato. En 2005 se convirtió en campeón de la NBA, siete años después de haber conquistado Europa con la Virtus.

La temporada 2005/06 fue la última en San Antonio. Promedió 4,5 puntos y 3,9 rebotes, con un papel cada vez más reducido. En el verano de 2006 fue traspasado a Toronto Raptors a cambio de Matt Bonner, Eric Williams y una futura elección de segunda ronda. Bryan Colangelo destacó entonces su inteligencia y el impacto que podía ofrecer en defensa.

En su primer año en Canadá firmó 6,2 puntos y 4,5 rebotes. Toronto ganó la División Atlántica y regresó a los playoffs, mientras Nesterović aportaba experiencia y equilibrio alrededor de Chris Bosh. En la 2007/08 mejoró hasta los 7,8 puntos y 4,8 rebotes, manteniéndose como un interior útil incluso cuando el ritmo de la NBA comenzaba a cambiar.

Con la selección seguía ejerciendo como capitán y referente. Promedió 12 puntos y 7,2 rebotes en el Mundial de 2006 y 11,9 puntos y 7,6 capturas en el EuroBasket de 2007, donde Eslovenia terminó séptima tras haber comenzado el torneo con seis victorias consecutivas.

En 2008 fue traspasado a Indiana Pacers dentro de la operación que llevó a Jermaine O’Neal a Toronto. Durante la temporada 2008/09 promedió 6,8 puntos y 3,4 rebotes. Ya no era un titular indiscutible, pero conservaba el toque cerca del aro y la capacidad para dar minutos seguros desde el banquillo.

Tras una sola campaña en Indiana regresó a Toronto. En la 2009/10 su papel fue mucho más reducido: 3,9 puntos y 2,1 rebotes. A los 34 años, y después de más de una década en Estados Unidos, su etapa en la NBA había llegado al final.

Nesterović cerró su carrera estadounidense con 811 partidos y unas medias de 6,8 puntos, 5,1 rebotes y un tapón. Nunca fue una estrella, pero permaneció durante once años completos en una liga que exige a los pívots europeos adaptarse física y mentalmente. Fue titular junto a Kevin Garnett y Tim Duncan, dos de los mejores interiores de su generación, y supo encontrar un lugar sin competir con ellos por el protagonismo.

En 2010 decidió regresar a Europa y firmó por Olympiacos. Lejos de limitarse a vivir una última temporada, todavía produjo 9,6 puntos y 4,6 rebotes en la competición griega. En la Euroliga elevó sus números hasta los 10,9 puntos y 5,4 rebotes, con un 67,6% en tiros de dos. A los 35 años seguía siendo un interior eficaz y difícil de mover cerca del aro.

Su despedida llegó con un último título. Olympiacos conquistó la Copa griega y Nesterović puso fin a una carrera que había comenzado casi dos décadas antes en Salónica.

Su palmarés incluye dos Ligas eslovenas, una Copa eslovena, una Liga italiana, una Copa italiana, una Copa griega, una Copa de Europa y un campeonato de la NBA.

Radoslav Nesterović no fue un pívot dominante ni un jugador destinado a llenar resúmenes. Fue algo más difícil de conservar durante tantos años: un profesional fiable. Entendió pronto que su carrera no dependería de acumular puntos, sino de hacer mejor a los equipos en los que jugaba.

Ganó en Ljubljana, en Bolonia, en San Antonio y en El Pireo. Siempre de una manera parecida: defendiendo, ocupando su espacio y aceptando el trabajo que necesitaba el equipo. La discreción fue su estilo, pero también la razón por la que logró mantenerse durante tanto tiempo entre los mejores.