En el arranque de la Jornada 14, el escenario del Sinan Erdem volvió a ser terreno fértil para el Real Madrid. Los blancos se llevaron una victoria trabajada por 81-75, la tercera consecutiva que enlaza en EuroLeague y la segunda seguida fuera de casa tras su reciente paso triunfal por Tel Aviv.
El equipo dirigido por Sergio Scariolo encontró un líder indiscutible en Mario Hezonja, cuyo impacto ofensivo volvió a ser diferencial: 22 puntos que marcaron el ritmo visitante en los tramos clave. Junto a él, Trey Lyles aportó 11 puntos y Chuma Okeke completó la nómina de blancos en dobles dígitos con 10, todos ellos en un partido donde Madrid necesitó respuestas puntuales para frenar cada intento de reacción local.
Enfrente, Radovan Trifunovic asumió las riendas de Anadolu Efes, castigado por una lista de ausencias imposible de ignorar: Shane Larkin, PJ Dozier, Vincent Poirier y Georgios Papagiannis no estuvieron disponibles. Pese a ello, los turcos encontraron un referente competitivo en Rolands Smits, autor de 21 puntos, y especialmente en Ercan Osmani, que firmó 18 puntos con un perfecto 4/4 desde el triple.
Precisamente uno de esos lanzamientos de Osmani encendió la esperanza local en el tramo final, reduciendo distancias y obligando a Madrid a responder con firmeza.
La contestación llegó desde el perímetro: Facundo Campazzo clavó un triple determinante para el 72-77, un golpe que cortó de raíz el impulso de Efes y marcó el cierre emocional del encuentro. Desde ahí, el equipo turco ya no logró rehacerse.
El triunfo deja a Real Madrid con un balance de 8-6, un impulso antes de su próxima cita, en casa, frente a Baskonia.
En el otro lado, Anadolu Efes cae a 5-9, atrapado entre lesiones, falta de continuidad y una visita exigente a Valencia que llegará en un momento nada sencillo.