El Hapoel Tel Aviv volvió a dejar claro por qué es una de las sensaciones de esta temporada en la EuroLeague. El conjunto israelí firmó una exhibición de fuerza y acierto al imponerse por 114-89 a un Baskonia sin respuesta en la recta final, alcanzando un brillante 8-2 de balance tras diez jornadas. Los vitorianos, por el contrario, caen a 3-7 y prolongan su irregular inicio de curso.
El encuentro tuvo un dueño absoluto: Elijah Bryant. El escolta estadounidense protagonizó la mejor actuación de su carrera en la competición, con 24 puntos, 9 rebotes y 4 asistencias, demostrando liderazgo, determinación y un impacto constante en ambos costados de la pista. Cada vez que Hapoel necesitó una canasta o un impulso, Bryant respondió, marcando el ritmo de un ataque que alcanzó su máxima expresión del curso con la mayor anotación del equipo en toda la temporada.
La producción ofensiva del conjunto dirigido por Dimitris Itoudis fue coral. Antonio Blakeney y Chris Jones, con 15 puntos cada uno, secundaron a Bryant con acierto exterior y control del ritmo de juego. Hapoel supo mantener la iniciativa desde el salto inicial, aunque Baskonia resistió durante buena parte del choque, sostenido por la aportación de Timothé Luwawu-Cabarrot, su máximo anotador con 19 puntos.
Tras tres cuartos relativamente equilibrados (86-74), el desenlace fue categórico. En el arranque del último periodo, Hapoel desató un parcial demoledor que amplió su ventaja hasta los 22 puntos (98-76), cerrando definitivamente el encuentro ante una grada encendida. A partir de ahí, el equipo local jugó con comodidad, desplegando un baloncesto fluido y eficaz, con ritmo, movilidad y confianza.
El conjunto israelí encadenó así otra actuación convincente, reafirmando su candidatura a las posiciones de privilegio y prolongando un momento de forma excepcional. En una noche de dominio total, Elijah Bryant se convirtió en el emblema de un equipo que no deja de crecer y que ya juega con la autoridad de los grandes.