Se va el jugador más incansable de su generación. Russell Westbrook anunció este miércoles su retirada tras dieciocho temporadas en la NBA, y lo hizo mediante un vídeo en redes sociales narrado por el actor Michael B. Jordan.
El mensaje que acompañó a las imágenes tenía el tono melancólico de quien sabe que el final ya ocurrió sin que nadie se diera cuenta: a veces ni siquiera sabes que ya has visto el desenlace, escribió el base. Había que estar allí, añadió. Y ahora, se acabó.
Una carrera de récords imposibles
Su legado se resume en un número que probablemente nadie volverá a alcanzar. Westbrook es el líder histórico de la NBA en triples-dobles, y lo es con una autoridad que va más allá del registro: en la temporada 2016-17 promedió uno para todo el curso, algo que no se veía desde Oscar Robertson en 1961-62, y repitió la hazaña otras tres veces, en 2017-18, 2018-19 y 2020-21.
Aquel primer año le valió el MVP. A eso suma nueve presencias en el All-Star, dos títulos de máximo anotador, tres de máximo asistente, dos MVP del Partido de las Estrellas y un puesto en el equipo del 75 aniversario de la liga elegido en 2021.
Cierra su carrera con 20,9 puntos, 8 asistencias y 6,9 rebotes de media en 1.301 partidos, siendo quinto máximo asistente y decimocuarto máximo anotador de la historia.
De Seattle a Sacramento
Fue elegido en el cuarto puesto del draft de 2008, procedente de UCLA, por unos Seattle SuperSonics que se mudaron a Oklahoma City ese mismo verano. Allí pasó once temporadas y construyó su identidad como jugador junto a Kevin Durant y James Harden.
Después llegó el recorrido por siete franquicias, con la última parada en Sacramento, donde firmó 15,2 puntos y 6,7 asistencias el curso pasado. Completó además su vitrina internacional con el oro olímpico de Londres 2012.