Alemania vuelve a saborear una final continental. Dos décadas después de la última, el combinado germano se clasificó para el partido por el título del EuroBasket 2025 tras imponerse a Finlandia por 98-86 en Riga. Con Dennis Schroder y Franz Wagner en modo estelar, la campeona del mundo frenó el sueño de los Susijengi y se citó con la historia
La última presencia alemana en una final continental databa de 2005. Ahora, con un bloque consolidado y experiencia en grandes escenarios, el equipo germano tendrá la oportunidad de conquistar su segunda corona, después de la lograda en 1993. Finlandia, que debutaba en unas semifinales, tendrá todavía la opción de luchar por un histórico primer podio.
El encuentro arrancó con la selección finesa lanzada, castigando en ataque para abrir una renta de 14-6. Alemania reaccionó con firmeza: un parcial de 18-3 volteó el marcador y llevó el choque a 30-26 tras el primer cuarto, récord absoluto de anotación en un inicio de partido en la historia del EuroBasket.
Ante los 10.047 aficionados presentes en el Arena Riga, los de Gordon Herbert dieron un golpe de autoridad en el segundo cuarto con un demoledor 16-2, alcanzando un +19 (46-28). Sin embargo, Finlandia, empujada por su fiel hinchada, logró recortar hasta el 61-47 con el que se llegó al descanso.
La reacción finesa se mantuvo tras el intermedio: un 0-5 de salida ajustó la diferencia a nueve puntos. Pero Alemania, guiada por la muñeca de sus tiradores, recuperó aire (70-52). Aun así, Finlandia no bajó los brazos y, con un parcial de 13-0, se metió de lleno en la pelea (77-73). El tercer cuarto concluyó con 81-73 para los germanos.
En el tramo final, la defensa alemana marcó la pauta: solo dos puntos encajados en los cinco primeros minutos del último periodo. Schroder y Wagner sentenciaron el partido con una ráfaga de triples, tres en apenas 71 segundos, que dispararon el marcador hasta un inalcanzable 96-80.
El premio a Jugador TCL del Partido fue para Dennis Schroder. El base se exhibió con 26 puntos, cuatro triples y 12 asistencias, récord en unas semifinales de EuroBasket en los últimos 30 años. Franz Wagner aportó 22 tantos, Tristan Da Silva 13 y Daniel Theis firmó un doble-doble con 10 puntos y 11 rebotes.
Por el lado finlandés, Olivier Nkamhoua brilló con 21 puntos —su mejor actuación en el torneo— y Lauri Markkanen sumó 16, alcanzando los 500 puntos en la historia del EuroBasket, una marca que solo Timo Lampen había logrado antes con la camiseta de Finlandia.
La puntería exterior resultó decisiva. Alemania, que en los dos partidos anteriores había arrancado con pobres porcentajes (1/24 y 1/9 en triples), esta vez comenzó con un contundente 5/10 y terminó con 14/35. También dominó el juego en transición (18-11 en puntos al contraataque).
Con este triunfo, Alemania confirma su solidez en la élite: suma tres podios en las últimas cuatro grandes citas (bronce en 2022, oro en el Mundial 2023 y ahora, al menos, plata en el EuroBasket 2025, además del cuarto puesto en los Juegos Olímpicos 2024).
En la final, los germanos se medirán al vencedor del Grecia-Türkiye. Finlandia, por su parte, luchará en el partido por el tercer puesto por lograr la primera medalla de su historia.
La última presencia alemana en una final continental databa de 2005. Ahora, con un bloque consolidado y experiencia en grandes escenarios, el equipo germano tendrá la oportunidad de conquistar su segunda corona, después de la lograda en 1993. Finlandia, que debutaba en unas semifinales, tendrá todavía la opción de luchar por un histórico primer podio.
El encuentro arrancó con la selección finesa lanzada, castigando en ataque para abrir una renta de 14-6. Alemania reaccionó con firmeza: un parcial de 18-3 volteó el marcador y llevó el choque a 30-26 tras el primer cuarto, récord absoluto de anotación en un inicio de partido en la historia del EuroBasket.
Ante los 10.047 aficionados presentes en el Arena Riga, los de Gordon Herbert dieron un golpe de autoridad en el segundo cuarto con un demoledor 16-2, alcanzando un +19 (46-28). Sin embargo, Finlandia, empujada por su fiel hinchada, logró recortar hasta el 61-47 con el que se llegó al descanso.
La reacción finesa se mantuvo tras el intermedio: un 0-5 de salida ajustó la diferencia a nueve puntos. Pero Alemania, guiada por la muñeca de sus tiradores, recuperó aire (70-52). Aun así, Finlandia no bajó los brazos y, con un parcial de 13-0, se metió de lleno en la pelea (77-73). El tercer cuarto concluyó con 81-73 para los germanos.
En el tramo final, la defensa alemana marcó la pauta: solo dos puntos encajados en los cinco primeros minutos del último periodo. Schroder y Wagner sentenciaron el partido con una ráfaga de triples, tres en apenas 71 segundos, que dispararon el marcador hasta un inalcanzable 96-80.
El premio a Jugador TCL del Partido fue para Dennis Schroder. El base se exhibió con 26 puntos, cuatro triples y 12 asistencias, récord en unas semifinales de EuroBasket en los últimos 30 años. Franz Wagner aportó 22 tantos, Tristan Da Silva 13 y Daniel Theis firmó un doble-doble con 10 puntos y 11 rebotes.
Por el lado finlandés, Olivier Nkamhoua brilló con 21 puntos —su mejor actuación en el torneo— y Lauri Markkanen sumó 16, alcanzando los 500 puntos en la historia del EuroBasket, una marca que solo Timo Lampen había logrado antes con la camiseta de Finlandia.
La puntería exterior resultó decisiva. Alemania, que en los dos partidos anteriores había arrancado con pobres porcentajes (1/24 y 1/9 en triples), esta vez comenzó con un contundente 5/10 y terminó con 14/35. También dominó el juego en transición (18-11 en puntos al contraataque).
Con este triunfo, Alemania confirma su solidez en la élite: suma tres podios en las últimas cuatro grandes citas (bronce en 2022, oro en el Mundial 2023 y ahora, al menos, plata en el EuroBasket 2025, además del cuarto puesto en los Juegos Olímpicos 2024).
En la final, los germanos se medirán al vencedor del Grecia-Türkiye. Finlandia, por su parte, luchará en el partido por el tercer puesto por lograr la primera medalla de su historia.