Pese a que durante años se había dado casi por sentada la expansión de la NBA, con Seattle y Las Vegas como favoritas para albergar nuevas franquicias, el panorama ha cambiado
Adam Silver, comisionado de la liga, admitió en rueda de prensa durante la Summer League de Las Vegas que no existe ni fecha, ni hoja de ruta, ni precio de entrada definido para las futuras incorporaciones. Las recientes ventas de históricos como Celtics y Lakers, el incierto futuro de las televisiones regionales y el ambicioso pero aún indefinido proyecto NBA Europa han obligado a la liga a detenerse y reevaluar el camino.
En la última reunión de la Junta de Gobernadores, celebrada también en Las Vegas, el tema de la expansión figuró destacado en el orden del día. Silver explicó que se ha acordado iniciar un análisis de viabilidad profundo, coordinado por las oficinas de la NBA junto a dos subcomités —uno de estrategia y otro de consultoría financiera—. “Estamos en el día uno de este análisis. No estamos preparados para hablar de precios o fechas”, señaló.
El comisionado subrayó que sería imprudente avanzar sin resolver primero el problema estructural de la distribución local de los partidos. “No tiene sentido expandirse y dejar que una nueva ciudad cargue con la responsabilidad de encontrar por sí sola cómo emitir los partidos”. Así, la esperada expansión NBA se enfrenta a un nuevo compás de espera.
Adam Silver, comisionado de la liga, admitió en rueda de prensa durante la Summer League de Las Vegas que no existe ni fecha, ni hoja de ruta, ni precio de entrada definido para las futuras incorporaciones. Las recientes ventas de históricos como Celtics y Lakers, el incierto futuro de las televisiones regionales y el ambicioso pero aún indefinido proyecto NBA Europa han obligado a la liga a detenerse y reevaluar el camino.
En la última reunión de la Junta de Gobernadores, celebrada también en Las Vegas, el tema de la expansión figuró destacado en el orden del día. Silver explicó que se ha acordado iniciar un análisis de viabilidad profundo, coordinado por las oficinas de la NBA junto a dos subcomités —uno de estrategia y otro de consultoría financiera—. “Estamos en el día uno de este análisis. No estamos preparados para hablar de precios o fechas”, señaló.
El comisionado subrayó que sería imprudente avanzar sin resolver primero el problema estructural de la distribución local de los partidos. “No tiene sentido expandirse y dejar que una nueva ciudad cargue con la responsabilidad de encontrar por sí sola cómo emitir los partidos”. Así, la esperada expansión NBA se enfrenta a un nuevo compás de espera.