El Paycom Center volvió a ser escenario de una declaración de poder. Shai Gilgeous-Alexander necesitó solo tres cuartos para sumar 33 puntos y liderar el 132-111 con el que Oklahoma City despachó a Dallas, extendiendo su racha a 14 triunfos consecutivos y un 22-1 global que empieza a sonar a desafío histórico.
La noche del canadiense fue quirúrgica: 10/12 en tiros de campo, 11/12 en libres y una facilidad insultante para controlar el ritmo. Su actuación además lo empuja a cifras de leyenda: 95 partidos seguidos con al menos 20 puntos, una secuencia que solo supera Wilt Chamberlain —126 entre 1961 y 1963—.
La velocidad a la que circula el Thunder impresionó pese a no contar con dos titulares —Luguentz Dort e Isaiah Hartenstein—. Chet Holmgren y Jalen Williams aportaron 15 puntos cada uno, el equipo lanzó un 56% de acierto y enterró a Dallas desde el tiro libre con 26 de 28 convertidos.
Los Mavericks, también mermados por ausencias, aterrizaron con confianza tras tres victorias seguidas, alimentadas por la explosión del novato Cooper Flagg, brillante con 27 de media en esa secuencia, y que esta vez se quedó en 16 puntos. Jaden Hardy, con 23 tantos y 5 triples, y Naji Marshall (18) sostuvieron una resistencia que nunca tuvo ángulo real.
El caso más sufriente fue el de Anthony Davis. Llegaba con 20,6 puntos de promedio, pero no vio aro en los tres primeros cuartos. Solo pudo anotar una bandeja a falta de algo más de ocho minutos y terminó con 2 puntos, 8 rebotes y 6 asistencias, tirando 1/9.
El partido quedó diseccionado por tramos. Oklahoma City llegó al descanso 63-48, con 17 puntos de Shai como columna vertebral. El tercer cuarto fue sentencia: 41-26 para el Thunder, que entró al último periodo 104-74. Gilgeous-Alexander sumó 16 en ese parcial, con un 5/6 en tiros y pleno desde la personal.