En Cleveland, Golden State encontró un protagonista inesperado y un triunfo que necesitaba. Pat Spencer, estrenándose como titular en la NBA, convirtió la oportunidad en un escaparate personal: 19 puntos, su mejor marca en la liga, acompañados por un estreno rotundo desde el perímetro con tres triples que también supusieron su récord. El base enlaza ya tres encuentros superando los 15 puntos, un tramo que empieza a definirle más allá de emergencia rotacional.
Los Warriors llegaron con medio equipo en la enfermería —sin Stephen Curry, Draymond Green, Jimmy Butler ni Al Horford— pero encontraron piezas capaces de sostener el plan. Gui Santos sumó 14 tantos, Buddy Hield aportó 13 en su primera titularidad del curso y Quinton Post añadió 12. Un conjunto parcheado en nombres pero eficaz en ejecución: tres victorias en los últimos cuatro partidos así lo acreditan.
Cleveland, en cambio, volvió a tropezar. Donovan Mitchell trató de cambiar el guion con 29 puntos, 16 de ellos en un último cuarto de asedio, pero quedó corto. Evan Mobley añadió 18 y Darius Garland 17, aunque la plantilla también presentaba bajas notables con Jarrett Allen y Lonzo Ball fuera de combate. El resultado confirma un bache: cinco derrotas en siete encuentros.
El partido tuvo un arranque en el fango para Golden State. El 4/23 en el primer cuarto, una de las peores secuencias de tiro registradas en toda la temporada, les dejó 18-12 abajo. A partir de ahí, el cambio fue radical: 29 de 63 en el resto del encuentro, la producción suficiente para compensar aquel tramo fallido. Cleveland no pudo decir lo mismo. Su 34,6% global en tiros (37/107) fue el peor de su curso, acompañado de un 10/42 en triples que no permitió despegar la ofensiva.
Los Warriors despegaron en el segundo periodo con un parcial devastador. Con los Cavs 23-14 arriba, Golden State encadenó un 27-8 en casi siete minutos: 8/10 en tiros, cinco triples convertidos y hasta ocho jugadores participando en la racha. Mientras, Cleveland fallaba 24 de sus 27 tiros en ese tramo, un colapso que cambió por completo la dinámica.
La ventaja visitante llegó a ser de +14 en el tercer cuarto y se mantuvo 72-62 entrando en los minutos finales. Entonces llegó la reacción Cavs: un 15-5 ajustó todo hasta 96-94, con solo 11 segundos en el reloj. Santos anotó el primer tiro libre, falló el segundo, y el pabellón contenía el aliento. Tras tiempo muerto, Mitchell dispuso de un triple para empatar, pero la bola salió desviada. Spencer cerró la noche desde la personal con dos tiros libres que blindaron el triunfo.
Una victoria labrada desde el fondo del banquillo y desde la resistencia, con un Spencer que aprovechó su escenario inaugural para dejar huella.