Terry Rozier y Chauncey Billups, arrestados por un escándalo de apuestas ilegales que sacude a la NBA
El FBI ha detenido en las últimas horas a dos nombres de peso dentro del baloncesto estadounidense. Primero fue Terry Rozier, actual jugador de los Miami Heat, y poco después trascendió la detención de Chauncey Billups, entrenador de los Portland Trail Blazers, en el marco de una investigación federal sobre presuntos amaños y apuestas ilegales que amenaza con convertirse en uno de los mayores escándalos recientes de la NBA.
Rozier, de 31 años, fue arrestado a primera hora de la mañana en la puerta de su residencia tras meses de pesquisas por parte de las autoridades. Según adelantó el periodista Pablo Torre, el Distrito Este de Nueva York y el director del FBI, Kash Patel, ofrecerán una rueda de prensa oficial para detallar los resultados de la operación, en la que se habrían producido varios arrestos más. La investigación se centra en un partido disputado el 23 de marzo de 2023, cuando Rozier todavía vestía la camiseta de los Charlotte Hornets. En aquel encuentro ante los New Orleans Pelicans, el jugador abandonó la pista antes de disputar diez minutos, lo que coincidió con una oleada de más de 30 apuestas ganadoras —por un valor superior a 13.000 dólares— realizadas en diferentes casas sobre sus estadísticas personales. Hasta seis operadores distintos notificaron entonces comportamientos sospechosos a las autoridades.
El escolta, que aún no ha debutado esta temporada con los Heat y tiene contrato vigente hasta el próximo verano por 26 millones de dólares, deberá comparecer ante la justicia junto al resto de implicados en los próximos días. Su futuro profesional queda, por ahora, en suspenso.
Pocas horas después del arresto de Rozier, el periodista Shams Charania informó que Chauncey Billups también había sido detenido en relación con un caso de apuestas ilegales del que todavía no han trascendido detalles. El técnico, campeón de la NBA en 2004 con los Detroit Pistons y actual entrenador jefe de Portland, se convierte así en la segunda figura de la liga señalada por la investigación.
La NBA, por el momento, no ha emitido un comunicado oficial, aunque se espera una reacción inmediata de la oficina del comisionado Adam Silver ante un caso que podría tener profundas consecuencias disciplinarias y legales para todos los involucrados.