El cierre de la Fase de Grupos en el Grupo A ofreció un espectáculo memorable. Türkiye y Serbia llegaban invictas (4-0) y demostraron por qué ambas selecciones figuran entre las grandes favoritas al podio. En un duelo cargado de emoción, con ocho empates y quince cambios de liderazgo, el combinado turco se impuso finalmente por 95-90 ante 6.113 espectadores en la Arena Riga
Con este resultado, Türkiye avanza como primera de grupo y se enfrentará a Suecia en los octavos de final del sábado. Serbia, segunda, se medirá el mismo día a Finlandia.
A menos de dos minutos para el final, Sehmus Hazer adelantó a Türkiye con un triple (89-88). Jokic respondió con un palmeo tras un fallo de Nikola Jovic, pero Alperen Sengun volvió a poner a su selección por delante con una penetración que le valió una falta y dos tiros libres (91-90, a 41.5 segundos).
Sengun decidió entonces cerrar el partido en defensa: robó el balón de las manos de Marko Guduric y permitió que Shane Larkin asegurara la victoria desde la línea de personal (93-90, a 15.5 segundos). El posterior triple fallado de Jokic fue capturado por el propio Sengun, que selló la clasificación como líder.
Sengun ofreció un recital frente a Nikola Jokic, levantando aplausos y vítores de “MVP” entre la afición turca desplazada a Riga. Sus cifras lo dicen todo: 28 puntos, 13 rebotes y 8 asistencias, en una actuación completa que confirmó su dominio y el triunfo colectivo.
La clave del éxito turco estuvo en el acierto exterior. Türkiye firmó 15/25 triples en los tres primeros cuartos y terminó con 18/31 (58%). Ante semejante efectividad, incluso una Serbia sólida en ataque poco pudo hacer.
Los balcánicos, liderados por Jokic (22 puntos, 9 rebotes y 4 asistencias), dominaron la pintura con un 42-26 a su favor, pero encajaron su primera derrota en fase de grupos desde 2017.
El tridente formado por Sengun, Cedi Osman y Shane Larkin volvió a responder a lo grande, sumando entre los tres 67 puntos. Türkiye logra por primera vez desde 2009 encadenar cinco victorias consecutivas en un EuroBasket y confirma que su candidatura al título es real.
Serbia, por su parte, cierra la fase como segunda y con la confianza intacta de cara a los cruces. Al quedar primera y segunda, ambos equipos solo podrían reencontrarse en una hipotética final o en el partido por el bronce.
Con este resultado, Türkiye avanza como primera de grupo y se enfrentará a Suecia en los octavos de final del sábado. Serbia, segunda, se medirá el mismo día a Finlandia.
A menos de dos minutos para el final, Sehmus Hazer adelantó a Türkiye con un triple (89-88). Jokic respondió con un palmeo tras un fallo de Nikola Jovic, pero Alperen Sengun volvió a poner a su selección por delante con una penetración que le valió una falta y dos tiros libres (91-90, a 41.5 segundos).
Sengun decidió entonces cerrar el partido en defensa: robó el balón de las manos de Marko Guduric y permitió que Shane Larkin asegurara la victoria desde la línea de personal (93-90, a 15.5 segundos). El posterior triple fallado de Jokic fue capturado por el propio Sengun, que selló la clasificación como líder.
Sengun ofreció un recital frente a Nikola Jokic, levantando aplausos y vítores de “MVP” entre la afición turca desplazada a Riga. Sus cifras lo dicen todo: 28 puntos, 13 rebotes y 8 asistencias, en una actuación completa que confirmó su dominio y el triunfo colectivo.
La clave del éxito turco estuvo en el acierto exterior. Türkiye firmó 15/25 triples en los tres primeros cuartos y terminó con 18/31 (58%). Ante semejante efectividad, incluso una Serbia sólida en ataque poco pudo hacer.
Los balcánicos, liderados por Jokic (22 puntos, 9 rebotes y 4 asistencias), dominaron la pintura con un 42-26 a su favor, pero encajaron su primera derrota en fase de grupos desde 2017.
El tridente formado por Sengun, Cedi Osman y Shane Larkin volvió a responder a lo grande, sumando entre los tres 67 puntos. Türkiye logra por primera vez desde 2009 encadenar cinco victorias consecutivas en un EuroBasket y confirma que su candidatura al título es real.
Serbia, por su parte, cierra la fase como segunda y con la confianza intacta de cara a los cruces. Al quedar primera y segunda, ambos equipos solo podrían reencontrarse en una hipotética final o en el partido por el bronce.