Tomando un café en la distancia, charlamos con el director de orquesta de Cadí La Seu, Isaac Fernández. Siempre es un placer hablar con el bueno de Isaac, en su segunda temporada en el equipo catalán. La verdad, la he disfrutado muchísimo.
¿Cómo está siendo este arranque de temporada?
Está siendo bueno, porque aquí te dejan trabajar muy bien. Dentro de nuestras limitaciones estamos muy bien a nivel de profesionales y medios. El problema que hemos tenido es que en pretemporada hemos tenido muchas lesiones, fallecimientos de familiares directos y diversos incidentes... Estamos bien a nivel anímico, de grupo, de día a día, pero malo porque no hemos podido trabajar cómo nos hubiera gustado para llegar al inicio de temporada.
¿Qué objetivos tiene el club este año?
Los de siempre, no pueden ser otros. Casi siempre La Seu es un trampolín para gente jóven, para sacar jugadoras que puedan revalorizarse. A nivel grupal sería conseguir la salvación cuanto antes porque somos un equipo muy pequeño, con limitaciones presupuestarias frente al resto de la Liga. Conseguir que La Seu siga manteniendo un equipo en Liga femenina es el mayor reto que tenemos. Evidentemente nos gustaría hacer más cosas, pero nunca cómo objetivo porque nos podría llevar a una frustración o a cierta desilusión.
Cuando hablo de Cadí, siempre lo asemejo a la Galia de Asterix y Obelix, por su poder de resistencia siendo una aldea muy pequeña ¿Cuál es el secreto para que lleve 19 temporadas consecutivas en Liga Femenina?
Yo te diría que el secreto es la calma, la paciencia, el saber manejarse en el mercado jóven nacional y europeo. También la jugadora que viene a la Seu tiene poco con que despistarse y su foco se centra en el baloncesto. A los entrenadores les dan mucha confianza. En los peores momentos de la pasada temporada estuvieron tranquilos, transmitiendo mucha calma. Me ofrecieron renovar cuando peor iban las cosas. Te sentías respaldado por los de arriba. Ellos tienen muy claro que la estructura del staff es muy importante para estar bien. No escatiman en ello: fisios, ayuda psicológica, nutricionista…
Mantienes una base nacional del curso pasado: Ainhoa, Regina, Laia, Ana… Eso debe ser muy bueno para tí.
Efectivamente. Cuando la temporada pasada obtuvimos la permanencia, el objetivo era renovar a las siete nacionales. Se nos escapó Júlia Soler, pero las otras seis sí renovaron. Tener un núcleo nacional es muy importante.
Hay dos refuerzos de dos jugadoras que pueden ser desconocidas para los que sigan la Liga Femenina ¿qué nos puedes decir de Shaylee Gonzales y de Freja Wertz?
Shaylee es su segundo año de profesional. Hizo muy buena temporada en Italia en su primera temporada en Europa. La pudimos analizar porque en su Eurocup se cruzó con Jairis, con IDK y con Ferrol y vimos su nivel ante equipos de la Liga. Es una jugadora que tiene muchos puntos. Tiene cosas que mejorar, pero estamos muy contentos.
Freja viene directamente del baloncesto universitario. Nuestra intención es que fuera al cuatro, pero por tema físico estamos haciendo la transición al tres. Tiene una ética de trabajo brutal. Estamos muy contentos con las dos porque su día a día es fabuloso.
¿En qué ha cambiado el Isaac que comenzó a entrenar, al de ahora?
Yo creo que en muchas cosas. Ha cambiado la forma de ver, de entenderlo. Relativizar las cosas, entender que esto es un juego y que esto es lo más importante de lo menos importante, aunque sea nuestro trabajo. Me he quitado, gracias a mi mujer y mis hijos, de llevar los problemas a casa. Tener hijos te cambia la vida
¿Qué recuerdos tienes de aquella época en el Barça CBS?
Me da mucha felicidad pensar en todo lo que se consiguió. Cero rencor a cosas que pasaron. Hubo momentos que evidentemente no lo pasé bien, cómo cuando salió publicado que habían fichado a un entrenador y yo no tenía ni idea…
Para mí fue increíble todo lo que se consiguió. Estuve mirando el otro día al Girona ante el Praga y veo a cuatro jugadoras: Marta Canella, Ainhoa, Lola, ver a Carol salir de titular un partido de Euroliga, en Praga. Me llena de orgullo y no sólo de ellas, hay más cómo KiKa (Kristina Rakovic)… Me recuerda felicidad y también mucha lástima de que no haya podido continuar, aunque para mí ya era un ciclo terminado. Por otro lado, me alegro que lo sigan intentando. Me quedo con que fue increíble.
¿Cómo es vivir unas olimpiadas desde dentro?
Pues una pasada. Además he tenido la fortuna de vivir dos, las de Tokyo y París. Las de Tokyo con todo lo que generó el tema del Covid, que fueron unas Olimpiadas muy extrañas, porque jugabas en un pabellón de 20.000 personas y no había nadie. En la Villa Olímpica con mascarilla sin salir de allí, porque si te escapabas y te pillaban, te reportaban a casa, pero fue increíble. La pena no haber visto Tokyo.
Las de París fueron brutales. El hecho de estar más cerca y que pudiera venir Ainhoa, los niños… Fue increíble. Recuerdo que la primera Villa en los Juegos de París fue en Lille y sólo estaba el baloncesto. Tú estabas en el comedor gigante con la bandeja cómo si fuera el cole y tener delante a Pesic, detrás a Scariolo, a Bogdanovic. Era un sueño. De repente estabas jugando a ping pong con Schröder porque tocaba. Era una pasada. Me siento muy privilegiado y afortunado. Nunca más diré que no tengo suerte.
¿Y la ceremonía inaugural?
Mojada, muy mojada. Fue increíble porque abrieron a todo el mundo, no sólo a los deportistas. Cada delegación tenía su barca para desfilar por el Sena, pero empezó a llover una barbaridad. Al acabar las jugadoras sí pudieron cambiarse porque llevaron ropa de recambio en un pequeño bolso, pero por temas de seguridad, no nos dejaron entrar mochilas y el viaje de París a Lille, que son unas tres horas, la gente del staff las tuvo que hacer con la ropa empapada. Lástima de la lluvia no haber podido disfrutar más. Fueron unos juegos increíbles. París lo hizo muy bien.
Dejas la Selección Nacional cómo ayudante y este verano te proclamas Campeón de Europa con la sub-20. Cuéntame un poco la experiencia…
Evidentemente cuando me comunican que no seguiré con la absoluta, no me lo esperaba y necesité un tiempo para asimilar. Cuando pasó un tiempo me propusieron desde la Feb llevar la sub 20 y me hizo mucha ilusión porque no lo había hecho nunca. Llevo desde el 2012 trabajando con la Federación, pero nunca de primero, todo de ayudante y podía ser que me hubiera tocado el momento de ser el primero en una Selección así.
Lo llevé con mucha naturalidad, de la misma manera que suelo afrontar las cosas. El grupo funcionó super bien, fue muy duro hacer los cortes. Luego el Campeonato estuvo muy bien. Yo creo que se ha hablado poco, sinceramente te lo digo y no porqué yo sea el entrenador. Cómo en la final la ganas de 50 puede parecer que el Campeonato estaba regalado. Para nada. Nosotros hicimos una cosa que no hizo nadie, el ser regulares. Creo que hicimos un baloncesto bastante divertido a la vez que eficaz. Estuve muy bien rodeado, con un staff maravilloso cómo siempre pasa en la Feb. Fue un verano increíble, brutal.
Habrás visto que en Movistar están dando la Euroliga Femenina y qué, ahora los partidos de Liga Femenina Endesa, los están dando en YouTube, con bastante seguimiento. Entiendo que todo esto son cosas buenas para el baloncesto femenino.
Son maravillosas. Voy a copiar una frase que dijo Mariona Ortiz: “Tú no te puedes enganchar a algo que no ves”. Es así. Si no hay baloncesto femenino por diferentes plataformas ¿cómo se va a enganchar la gente? es imposible. Hay que enseñarlo, para decidir si lo quieres ver o no. Lo de Movistar me parece brutal, además con comentaristas muy potentes, que conocen muy bien la Liga, las jugadoras. Me parece un acierto.
Por último te quería preguntar por Anna Cruz, que ahora va a retransmitir en Amazon Prime, partidos de la NBA.
Necesitaría otra entrevista completa para hablar de ella. Tuve claro cuando se nos presentó la oportunidad de ficharla, no me lo pensé. Desde el segundo entrenamiento, tuvimos un gran feeling. Lo digo siempre, no sé cuántas cosas ha ganado Anna, millones de cosas, medallas, títulos de Euroliga, de Liga… pero la mejor medalla de Anna es su día a día. No he conocido a nadie que sea capaz de soportar el dolor cómo lo soportaba Anna, cómo entrena, cómo compite… Yo creo que aún jugaría. De hecho, yo le llamé y le dije, te traigo aquí a La Seu y pactamos sesiones de entrenamiento... Es una garantía. Es buena compañera ayudando a las más jóvenes.
Lo que más me alegra es la relación con ella, que sigo teniendo contacto con ella, que hablo de forma muy habitual, que hemos quedado para comer en verano… Insisto, Necesitaría otra entrevista para hablar de lo que supuso entrenar a Anna y lo mucho que esos dos años ella fue muy importante.
Clarisimamente es una leyenda de nuestro deporte. A veces, no sé si por su forma de ser porque es muy introvertida, no ha tenido la repercusión social que debería tener. Ganadora de un anillo de la WNBA jugando de titular, en un papel muy importante.