Valencia Basket y Asisa Joventut arrancan este miércoles en el Roig Arena una de las semifinales más sugerentes de la Liga Endesa. La serie, al mejor de cinco partidos, enfrenta al segundo clasificado de la Liga Regular con el sexto, aunque esa distancia en la tabla no termina de explicar el momento competitivo con el que ambos equipos llegan al cruce.
El conjunto de Pedro Martínez parte con el factor cancha después de cerrar la fase regular con un balance de 25 victorias y 9 derrotas. Los dos primeros encuentros se jugarán en Valencia, antes de que la eliminatoria viaje al Olímpic de Badalona. El Joventut, sin embargo, aterriza en la serie con la confianza disparada tras eliminar al Kosner Baskonia por 1-2 en cuartos de final, con victoria decisiva en el Buesa Arena.
Valencia Basket resolvió su cruce ante Surne Bilbao Basket por la vía rápida. El equipo taronja tuvo que remontar en el primer partido disputado en el Roig Arena, pero después mostró una versión mucho más sólida en Miribilla para cerrar la eliminatoria sin necesidad de tercer encuentro. Esa capacidad para responder en escenarios diferentes vuelve a situar al equipo valenciano como uno de los grandes candidatos al título.
La temporada del Valencia Basket ya tiene dimensión histórica tras alcanzar su primera Final Four de la EuroLeague, pero el objetivo liguero sigue muy vivo. El equipo de Pedro Martínez busca regresar a la final de la Liga Endesa por segundo año consecutivo, apoyado en una plantilla profunda, con muchos focos de anotación y una identidad ofensiva muy marcada.
Jean Montero se ha consolidado como una de las referencias del equipo durante el curso, bien acompañado por la versatilidad de Kameron Taylor, la energía de Jaime Pradilla y el crecimiento de piezas como Brancou Badio, Nate Reuvers o Neal Sako. Valencia ha sido el equipo más anotador de la competición, por encima de los 94 puntos por partido, y su capacidad para correr, compartir el balón y castigar desde distintas posiciones lo convierte en un rival muy difícil de controlar durante cuarenta minutos.
El Joventut llega desde otro punto emocional, pero con una carga competitiva enorme. El equipo de Dani Miret protagonizó una de las grandes sorpresas de los cuartos de final al dejar fuera al vigente campeón de la Copa del Rey, superando el factor cancha en contra y ganando el partido decisivo en Vitoria. La Penya ha recuperado sensaciones, confianza y una identidad reconocible en el momento más importante del año.
Ricky Rubio aparece como el gran símbolo del impulso verdinegro. Su actuación en el duelo definitivo ante Baskonia confirmó su peso en los partidos grandes y su capacidad para ordenar al equipo cuando la eliminatoria exige lectura, pausa y personalidad. A su lado, Cameron Hunt se presenta como una de las amenazas principales para Valencia Basket, después de haber sido el máximo anotador del Joventut en los tres precedentes de la temporada ante el conjunto taronja.
El exterior estadounidense será uno de los nombres propios de la semifinal. Ya ha demostrado durante el curso que puede hacer daño a la defensa valenciana, mientras que jugadores como Adam Hanga, Jabari Parker o Simon Birgander han elevado sus prestaciones en el tramo decisivo. La baja de Ante Tomic hasta final de temporada condiciona la rotación interior verdinegra, aunque la llegada de Yannis Morin ha ayudado a reforzar esa zona.
La serie también plantea un choque de estilos muy atractivo. Valencia Basket quiere ritmo, transición, profundidad y anotación alta. El Joventut, en cambio, ha demostrado que puede competir desde la defensa, el control del tempo y la capacidad para convertir cada posesión en una batalla. Esa diferencia puede marcar buena parte del desarrollo de la eliminatoria.
Los precedentes del curso favorecen ligeramente al Valencia Basket, con dos victorias en tres partidos. Los taronja ganaron en el Roig Arena durante la Liga Regular y también en los cuartos de final de la Copa del Rey, mientras que la Penya se impuso en el Olímpic de Badalona. Ninguno de esos duelos dejó una sensación de dominio absoluto, lo que refuerza la idea de una semifinal abierta pese al factor cancha valenciano.
La historia reciente en Valencia sí sonríe al conjunto taronja, que ha ganado los últimos cinco partidos como local ante el Joventut. Aun así, el equipo verdinegro ya ha demostrado en estos Playoffs que no necesita sentirse favorito para competir ni para ganar lejos de Badalona.
Será la undécima semifinal de Liga Endesa para Valencia Basket, que busca alcanzar su cuarta final. El Joventut vuelve a esta ronda tres años después y persigue una final que se le resiste desde hace décadas. Dos caminos distintos, dos estados de ánimo muy potentes y una semifinal inesperada que arranca en el Roig Arena con mucho más equilibrio del que sugiere la clasificación.