Verge resuelve desde la línea y el Leyma se lleva un partido de ida y vuelta ante el Manresa (86-85)
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Verge resuelve desde la línea y el Leyma se lleva un partido de ida y vuelta ante el Manresa (86-85)

Seis segundos en el reloj, un punto de desventaja y el balón en las manos de Alonzo Verge. El base coruñés tanteó una jugada por encima del aro, vio que no había, se lanzó contra el defensor y forzó la falta. Metió los dos tiros libres y el Leyma se llevó un partido que había dominado y que después se le escapó de las manos. 86-85 ante el Manresa.

Un arranque demoledor y un desplome inmediato

Carles Marco reservó de inicio a dos de sus mejores jugadores, Verge y George Conditt, los dos tocados. Y aun así el equipo salió lanzado: 21-9 tras una buena acción de Dmytro Skapintsev, ante un Manresa incapaz de ver el aro.

El problema llegó justo después. Entre tiros libres, aciertos catalanes y una pérdida evitable de Tomas Dimsa, los del Bages firmaron un parcial de 2-11 que dejó el primer cuarto en 23-20.

El segundo fue de alternancias. Dos acciones de Conditt estiraron la renta hasta el 27-20 y el puertorriqueño se convirtió en la principal fuente de anotación junto a un Verge intermitente. El Manresa volvió a recortar hasta el 42-38 antes de que el descanso llegara con 44-38. El Leyma dominaba el rebote y tenía además a Karlis Silins, recién recuperado, firmando un par de tapones.

El tercer cuarto de Agbo

La segunda parte empezó otra vez con una arrancada naranja hasta el 58-49. Parecía que el partido se rompía. Y entonces apareció Chibuzo Agbo.

El alero del Manresa anotó 17 puntos en ese solo periodo, incluidos tres triples consecutivos que desarbolaron al equipo local y dieron la vuelta al marcador. El tercer cuarto se cerró con 64-67.

Aguantar sin acierto

Los catalanes llegaron a ponerse 64-71 y amenazaron con marcharse. El Leyma, con Verge y Paul Jorgensen desacertados y con porcentajes muy bajos, se fue acercando más por empuje que por puntería hasta recuperar la ventaja en el 76-75.

A partir de ahí, un pulso de alternancias con el Manresa también errático. Skapintsev se hizo grande en la zona, Conditt arrimó el hombro y el partido llegó a la última jugada. Salió cara.