El Virtus Segafredo Bologna firmó una nueva victoria en la EuroLeague al imponerse con autoridad al Panathinaikos por 92-75, en un partido dominado de principio a fin por el conjunto italiano.
La noche volvió a tener como protagonista involuntario a Ergin Ataman, que no llegó a terminar el encuentro. El técnico turco del equipo ateniense protagonizó una serie de protestas en la primera mitad y acabó expulsado en el segundo tiempo tras recibir dos faltas técnicas consecutivas, fruto de su visible enfado con el arbitraje.
Su salida no cambió la dinámica de un Panathinaikos completamente superado. Los griegos no llegaron a liderar en ningún momento del partido, mientras que el cuadro dirigido por Duško Ivanović controló el ritmo, la intensidad y el marcador hasta el final, sellando una victoria rotunda ante su público.
Carsen Edwards volvió a brillar con una exhibición ofensiva de 22 puntos, acompañado por Matt Morgan (15) y Alen Smailagić (14).
El capitán Alessandro Pajola completó una actuación sobresaliente en todos los apartados con 7 puntos, 10 rebotes y 7 asistencias, reflejo del equilibrio del equipo boloñés.
En el conjunto visitante, Kendrick Nunn fue el máximo anotador con 19 puntos, aunque su acierto llegó cuando el partido ya estaba decidido.
T.J. Shorts aportó 15 puntos y Cedi Osman, 14, en un Panathinaikos que nunca encontró respuestas defensivas.
Con este resultado, ambos equipos quedan con un balance de 4-2.