Tras la salida de Željko Obradović, Partizan había logrado encadenar dos victorias en la EuroLeague frente a Bayern Múnich y Crvena zvezda, pero no pudo prolongar esa dinámica positiva ante su público. En el Belgrade Arena, el conjunto serbio se vio superado con claridad por Virtus Bolonia.
El equipo italiano se impuso por 86–68 en un partido controlado de principio a fin, liderado por una actuación destacada de Carsen Edwards, autor de 20 puntos, que marcó el ritmo ofensivo de los visitantes y fue el principal argumento para asegurar la victoria.
Edwards estuvo bien acompañado por Derrick Alston Jr. y Matt Morgan, que aportaron 14 puntos cada uno, mientras que Aleksej Smailagić cerró su actuación con siete puntos y cuatro rebotes.
En el lado de Partizan, Sterling Brown fue el máximo anotador del equipo con 15 puntos. Duane Washington añadió 14, y Bruno Fernando completó la aportación interior con 10 puntos y siete rebotes, en un partido que no permitió a los locales competir de igual a igual durante largos tramos.
La victoria supone el segundo triunfo a domicilio para el conjunto dirigido por Duško Ivanović, que logró imponerse con autoridad en uno de los escenarios más exigentes de la competición.