El Virtus Segafredo Bologna volvió a hacerse fuerte en casa y lo hizo con una exhibición memorable. El equipo italiano derrotó al Anadolu Efes por 99-87, poniendo fin a una racha de tres derrotas consecutivas como visitante y manteniendo su pleno de victorias en el PalaDozza (4-0) en esta temporada de la EuroLeague.
La noche tuvo un protagonista colectivo: el acierto exterior. Virtus firmó un 18/34 en triples, nuevo récord histórico del club en la competición, un dato que explica la fluidez ofensiva y la confianza con la que jugó el conjunto dirigido por Duško Ivanović.
El máximo anotador fue Carsen Edwards, que lideró el ataque con 21 puntos y 5 triples (8/14 en tiros de campo). A su lado, Luca Vildoza completó una actuación muy completa: 11 puntos, 7 asistencias, 5 rebotes y 1 robo, dirigiendo el juego con ritmo y criterio. Pero uno de los nombres más celebrados por la afición fue Alen Smailagic, autor de 17 puntos con 5/7 desde el perímetro.
Enfrente, el Anadolu Efes acusó sus bajas y su falta de solidez atrás. Shane Larkin volvió a ser el líder ofensivo con 23 puntos y 5 triples, su octavo partido consecutivo en la EuroLeague con al menos dos lanzamientos de tres convertidos. El base estadounidense firmó 14 puntos al descanso, pero no bastó para frenar la inspiración italiana.
Virtus, ahora con balance de 5-5, vuelve a situarse en la zona media de la clasificación y confirma su excelente rendimiento como local. En cambio, Efes cae a 3-7 y suma su tercera derrota consecutiva, afectado además por una larga lista de lesionados: PJ Dozier Jr. (muslo), Rodrigue Beaubois (codo), Giorgos Papagiannis (rodilla), Vincent Poirier (rodilla) y Burak Can Yildizli, todos fuera de la convocatoria.
En el conjunto boloñés no estuvieron Abramo Canka (esguince de tobillo derecho), Leo Menalo ni Nicola Akele. El partido también marcó el regreso de Isaïa Cordinier a Bolonia tras cuatro exitosas temporadas, aportando 4 puntos, 4 rebotes, 2 asistencias, 2 robos y 2 tapones en su regreso al PalaDozza.