“El baloncesto no es mi trabajo, es mi manera de pensar” — Aíto García Reneses, íntegro
©

“El baloncesto no es mi trabajo, es mi manera de pensar” — Aíto García Reneses, íntegro

Maestro entre maestros, Alejandro “Aíto” García Reneses repasa junto a Tim Shea una vida entera dedicada al baloncesto. Desde sus años en el Cotonificio y el Joventut hasta su consagración en el FC Barcelona, el técnico madrileño repasa anécdotas, aprendizajes, y su visión crítica sobre la evolución del juego. En una conversación llena de memoria, respeto y humor, Aíto habla de jugadores como Solozábal, Jiménez o Carles Ruf, recuerda su medalla olímpica en Pekín 2008 y reflexiona sobre cómo la obsesión por el triple ha transformado —no siempre para bien— el baloncesto moderno.

Tim Shea: Bueno, ya me conoces, ¿no? Me quito la gorra de béisbol cuando termina la temporada en Estados Unidos. Ahora empieza la World Series la próxima semana. Estaba pensando que a ti te podría haber gustado mucho el béisbol, porque eres muy cerebral y táctico, y el béisbol es eso: mucha táctica y situaciones de mismatch y cosas así. Es muy complejo, pero también muy bonito.

Aíto García Reneses: Bueno, bueno, coach, te veo bien, ¿Qué tal estás? Tendría que haber nacido en Estados Unidos para que me gustase el béisbol.

Tim Shea: Ya, claro, no ahí en Madrid, ¿no? Pero cuando ves la liga mayor de béisbol, todo el mundo es latino: González, Francis, Sánchez, Fernández, Luis… casi todos. Bueno, el mejor ahora es un japonés, está haciendo cosas impresionantes. ¿Y tú cómo estás?

Aíto García Reneses: Me defiendo.

Tim Shea: ¿Echas de menos entrenar?

Aíto García Reneses: No, porque ya no estoy en tan buena forma. Hago estática y cosas así, pero nada más.

Tim Shea: Bueno, voy a presentarte para Piratas del Basket. Tenemos el placer y el honor de entrevistar a uno de los entrenadores más históricos de Europa: el señor Alejandro García Benítez, conocido como Coach Aíto. Triunfó durante diez años en el Cotonificio, luego en el Joventut, quince años en el FC Barcelona, dos como director general, tres en Málaga, en Gran Canaria y también dos en Alemania con el ALBA Berlín, y más recientemente ha salvado al Girona de Marc Gasol en la ACB.

Aíto García Reneses: Te rectifico un poco. Después de Málaga estuve dos años en Sevilla, dos en Gran Canaria, cuatro en Berlín y después uno en Girona, como tú decías.

Tim Shea: Ah, eran cuatro en Berlín, ¡ay, ay, ay! A nivel nacional, Aíto ha ganado nueve Ligas ACB con el Barcelona, cinco Copas del Rey, una Copa Príncipe de Asturias con el Barcelona, dos Bundesligas con el ALBA Berlín y una Copa de Alemania con el mismo club. A nivel internacional, una Recopa de Europa, dos Copas Korac, una Copa ULEB —la actual EuroCup—, y una FIBA EuroCup. A nivel individual, ha sido nominado tres veces Entrenador del Año, ha dirigido en dos All-Star ACB, ha sido seleccionador en el ULEB All-Star de Valencia, dos veces Entrenador del Año en la Bundesliga y dos veces Entrenador del Año en la EuroCup. Finalmente, fue incluido, merecidamente, en el Hall of Fame del baloncesto español en 2022. También fue seleccionador nacional, logrando la medalla de plata en los Juegos Olímpicos de Pekín. Poca cosa… muy poca cosa.

Aíto García Reneses: No sé quién es ese señor.

Tim Shea: (Ríe) Aíto, ambos llevamos muchos años en el mundo del baloncesto y hemos visto diferentes épocas de nuestro deporte en España y en Europa. Hubo una época, no hace mucho, en la que un paso de pie sin bote se consideraba una infracción. Ahora eso ha cambiado, al igual que todo el juego. Desde que yo llegué a España en 1983 como entrenador de OAR Ferrol y jugamos contra tu Joventut, te recuerdo de una manera particular: como un jugador de cartas en una de esas escenas de cantina del Oeste. Esa impresión me quedó grabada.

Jugamos en el pabellón Punta Arnela, y pensé que habías seguido tu plan de juego, habíamos aguantado bien… y ¡boom!, sacaste un as de la manga cuando, después de casi tres cuartos, metiste a un jugador joven y desconocido, un chaval de 17 o 18 años llamado Jordi Villacampa, que le dio la vuelta al partido con varios tiros cortos. Todavía lo tengo presente.

Ese mismo verano, en 1983, participamos juntos en una clinic en A Coruña. Tú enseñabas el dos contra uno en el poste bajo y rotaciones, y yo enseñé cómo sacar una falta en ataque. Por cierto, lo tuyo estuvo muy bien. Después fuimos a comer al puerto de A Coruña. ¿Te acuerdas del chiste de los percebes que me gastaste con Pepe Gasal? ¿O lo cuento yo?

Aíto García Reneses: Cuéntalo tú.

Tim Shea: Estábamos comiendo en el puerto. Salieron con un plato enorme de percebes cubierto con una toalla. Yo no sabía lo que eran. Pepe te miró, luego me miró a mí y dijo: “Tim, los más sabrosos son los más pequeños”. Y tú, mirándome. Yo miraba cómo cogíais los más grandes y yo me quedaba con los más pequeños. Después de dos minutos me di cuenta de que me estabais gastando una broma.

Después de pensarte como jugador de cartas, pasé tiempo con la cantera del Barcelona y te vi en entrenamientos, partidos, con tu cuerpo técnico y los directivos. Y empecé a darme cuenta de lo zurdo que eras. En el sentido italiano, la mano sinistra: manejando todo. Y te admiraba por eso, de verdad.

Después de esta introducción, explícanos cómo comenzó el nombre de “Aíto”.

Aíto García Reneses: Pues empezó porque mi hermano, que era un año y pico mayor que yo, no sabía decir “Alejandrito” y dijo “Aíto”. A partir de ahí se quedó en la familia, luego entre los amigos, en el baloncesto… y ya todo el mundo. Así de simple.

Tim Shea: ¿Quiénes fueron los entrenadores de los que aprendiste o admiraste a nivel nacional?

Aíto García Reneses: Primero, mis entrenadores cuando yo era jugador: infantil C, infantil B, infantil A, juvenil… en Estudiantes. De ellos aprendí mucho. Pero no solo de ellos, porque después de mis entrenamientos me quedaba a ver los de equipos superiores, incluso del equipo de Liga Nacional de Estudiantes. Me fijaba muchísimo en todo eso. Al mismo tiempo entrenaba minibásquet, a la selección castellana y más tarde a la catalana. Desde muy joven estaba completamente metido en el baloncesto.

Tim Shea: ¿Había algún entrenador que admiraras especialmente?

Aíto García Reneses: He admirado a muchos, no solo a los que tuve, sino a los que observaba. Posteriormente, cuando terminé mi etapa de jugador en Estudiantes y me vine a Barcelona, Ignacio Pinedo, mi último entrenador en el primer equipo, me pidió ser ayudante en la selección española júnior. En aquella época no había ayudantes como ahora, que hay diez o doce.

Tim Shea: ¡Ahora hay más entrenadores que jugadores!

Aíto García Reneses: Sí, casi. Así empecé, de ayudante de Ignacio Pinedo en la selección júnior, y desde ahí siguió toda mi carrera. He visto tantos entrenadores buenos que me resulta imposible destacar solo uno.

Tim Shea: ¿Y a nivel internacional? ¿Algún americano o europeo?

Aíto García Reneses: Bueno, por decir uno americano: cuando aún era jugador, pero también entrenador del Barcelona, vino Ed Jucker a España a dar un par de clinics. Yo estuve allí como intérprete, porque me dijeron que no quedaban plazas para entrenadores, solo de intérprete. Así que me presenté encantado.

Tim Shea: ¿Y mantuviste contacto con él?

Aíto García Reneses: Sí, sí. Luego vino como seleccionador español un año, y después volvió a la NBA o algo así.

Tim Shea: Para mí fuiste un pionero en cambiar jugadores de posición: interiores que pasaban a exteriores. El caso más famoso fue Andrés Jiménez, que era un 4 y lo pusiste de 3 en la Liga Europea. También Montero, de escolta a base, y quizá Galilea. ¿Hubo alguien más?

Aíto García Reneses: El más significativo es Andrés Jiménez. Lo fichamos cuando casi ni jugaba y vino de Andalucía a Badalona. Empezó de 5, defendiendo el día que debutó a Elmer, que ya tenía 14 o así. Luego pasó a 4, aprendiendo más cada año, y finalmente a 3, capaz de defender a Herreros, que entonces era el mejor anotador de España. Al principio jugábamos con tres dentro —casi lo inventé yo— y él hacía de 3 junto a un 4 y un 5. Luego ya de 3 completamente.

Tim Shea: Era evidente que él era interior y se adaptó a jugar de cara al aro. La gente no se da cuenta de lo difícil que es eso. Defender a jugadores más pequeños, como un Alberto Herreros… no me imagino hacerlo yo.

¿Cuál fue el mejor equipo al que te enfrentaste en tu carrera?

Aíto García Reneses: Hay muchos. En partidos oficiales, por ejemplo, la final de los Juegos Olímpicos de Pekín con Estados Unidos, que tenía un gran equipo en 2008.

Tim Shea: ¿Quién estaba en ese equipo? ¿Magic?

Aíto García Reneses: Incluso con Magic también jugamos en Barcelona un amistoso en el Palau Sant Jordi. Pero en 2008, el entrenador de Estados Unidos era universitario, aunque dirigía profesionales y jugaban muy en serio.

Tim Shea: ¿Coach K, de Duke?

Aíto García Reneses: Posiblemente, sí. Era él.

Tim Shea: Yo, con Nigeria, también jugué contra ellos y nos ganaron por cien puntos. Era un espectáculo: Carmelo, Kobe… Yo era asistente y tenía el mejor asiento del pabellón. Los nigerianos decían que podían ganarles y acabó 40-0 en el primer cuarto.

Bueno, ahora te pondré en un aprieto: ¿quién fue el jugador más inteligente que tuviste?

Aíto García Reneses: Difícil decirlo. He tenido muchos jugadores muy inteligentes, y otros que aprendieron a serlo con el tiempo. Me resulta imposible escoger solo uno.

Tim Shea: Yo pondría uno en tu boca: Solozábal.

Aíto García Reneses: Efectivamente, Solozábal. ¿Sabes cuándo empezó conmigo? Cuando yo era jugador del Barcelona y entrenador de la selección catalana de minibásquet. Jugamos un partido contra un equipo italiano y él ya jugaba entonces.

Tim Shea: ¿Y el jugador que más duro entrenó?

Aíto García Reneses: Muchos. Cuando empecé en Primera División con el Cotonificio, la prensa decía que hacíamos “cara de press”, porque defendíamos. En aquella época no defendía nadie. Hacíamos rotaciones, corríamos, íbamos al rebote… Ahora hay muchos equipos que presionan bien, pero entonces no lo hacía nadie. Fueron diez años de progresión con un equipo sin dinero pero con muchas ganas de aprender. Eso fue clave para mi desarrollo posterior.

Después de dos años en el Coto, fui al Joventut, luego al Barça. Allí estaban acostumbrados a jugar siempre los mismos cinco. Yo decía en broma que Epi jugaba 41 minutos de media. No era cierto del todo, pero casi.

Tim Shea: La escuela de Lolo Sainz.

Aíto García Reneses: Sí, aunque Lolo también evolucionó con el tiempo.

Tim Shea: ¿Quién fue el mejor jugador zurdo que tuviste?

Aíto García Reneses: Solozábal era zurdo. Luego alguno más que jugaba con la derecha por haberla desarrollado. Muchos usaban las dos manos para penetrar, aunque no de lejos. No sabría decir uno mejor que todos.

Tim Shea: ¿Kenny Simpson?

Aíto García Reneses: Sí, claro. Lo vi jugando en un equipo americano en Europa, en Suecia, y pensé que nos iría bien por su gran actividad. Le fichamos, y en defensa era tan intenso que decía que con él hacíamos una zona 3-3, porque ocupaba dos puestos. Nos dio muy buen rendimiento.

Tim Shea: Era una bestia. Entrenaba duro, pegaba a sus compañeros, todos le odiaban, pero era competitivo, un marino.

Aíto García Reneses: Sus características ayudaron mucho al equipo. Aparte de su rendimiento, mejoró la defensa y la actividad de todos.

Tim Shea: Sí, sí. Entrenaba muy fuerte. Y cuando viajas tanto, autobuses, hoteles, comidas malas… él siempre daba igual, seguía entrenando, tirando contra la pared si hacía falta.

Ya entrando en la parte final, Bobby Knight y otros entrenadores como Popovich decían que el tiro de tres puntos cambiaría el juego para peor. ¿Qué opinas tú?

Aíto García Reneses: Estoy de acuerdo. Al principio fue positivo porque abría el espacio bajo la canasta y permitía el juego interior. Pero ha evolucionado mal. Habría que cambiarlo: por ejemplo, ensanchar el campo y alejar la línea de tres. Ahora todo el mundo tira de tres, pick and roll, pick and pop, short roll, uno tras otro. El baloncesto se ha vuelto más feo.

Los jugadores son más fuertes, altos y atléticos. Por eso habría que ensanchar el campo para que no todo sea triples y bloqueos directos.

Tim Shea: Pensaba en un jugador que se habría beneficiado de este baloncesto: Carles Ruf. En esta época sería una superestrella, porque tenía una mano de seda.

Aíto García Reneses: Ahora hay equipos donde los cinco mejores triplistas son los interiores. Todo el mundo juega abierto, pick and pop y circulación exterior.

Tim Shea: Bueno, si mueve tanto… el otro día leí que el presupuesto de Kentucky para este año, solo en baloncesto, es de 22 millones de dólares. ¡Universitarios!

Aíto García Reneses: Vamos a ver. El baloncesto de Estados Unidos… yo primero era muy aficionado y hacía muchos viajes allí, más de veinte seguro. La mayoría de las veces en verano, en pretemporada o en postemporada, y veía fundamentalmente jugar a universitarios. Posteriormente, ya cuando nosotros elevamos el nivel, empecé a ver profesionales.

Y ahora los profesionales no los puedo ni ver. Que sepan jugar, no cabe duda, individualmente sí, pero colectivamente… hay que exceptuar la final del año pasado, que fue muy buena, pero tú ves un partido de la NBA de la temporada regular y la mayoría son insoportables. Van andando, son insoportables. De vez en cuando un jugador hace una jugada muy buena, pero después te duermes. Y si te despiertas, puedes llegar a ver otra muy buena.

Ya no es el estilo de juego que antes tenía la NBA. Y ahora, con tantos partidos, incluso han interrumpido la temporada para hacer una especie de playoff… no sé cómo se llama exactamente, pero cada vez hay más equipos haciendo eso.

En Europa ya ni te cuento: hay 24 equipos jugando en el campeonato de Europa, luego la EuroLeague, también con más equipos cada vez. Viajas, viajas, juegas, viajas, juegas. Cuando eso empezaba y yo estaba en el ALBA Berlín, era muy claro: utilizaba los partidos de la Copa de Europa o de la EuroLeague para entrenar. Porque el resto del tiempo era viajar y jugar.

Eso no significaba que, con un equipo modesto, no pudiésemos ganar en Valencia o en Moscú —que lo hicimos—, pero aprovechábamos esos partidos para introducir cosas nuevas, practicar cosas nuevas, porque era imposible entrenar. Entre tanto viaje y tanto partido… yo creo que el baloncesto así va hacia abajo.

Tim Shea: Ya, ya, lo sé. Podríamos estar todo el día hablando de lo que está pasando con el baloncesto. Estoy de acuerdo con mover la línea de tres. En algunos países asiáticos están poniendo incluso la línea de cuatro.

Aíto García Reneses: No lo sabía, no lo sabía. Aunque hay jugadores alemanes, por ejemplo, que yo he tenido y que se han marchado a jugar a China o a Japón. Y bueno, también hay que decir que allí están poniendo dinero.

Tim Shea: Escucha, tenemos siete minutos, así que vamos a hacer algo diferente. Este es el “Cuestionario de Tim Shea”, que hacemos con nuestros invitados de honor. Son preguntas y respuestas rápidas, ¿ok?

Aíto García Reneses: Bien.

Tim Shea: Número uno, ¿cuál es el mejor sándwich?

Aíto García Reneses: Jamón y queso.

Tim Shea: Ok. Número dos, ¿qué cosa tienes en casa que realmente deberías tirar?

Aíto García Reneses: Ninguna, porque la mayoría son recuerdos de toda una vida.

Tim Shea: ¿Los platos? ¿Las colecciones de platos?

Aíto García Reneses: También. No los tengo todos puestos porque sería imposible.

Tim Shea: ¿No hay nada que debas tirar?

Aíto García Reneses: Bueno, algunas cosas que no sé ni lo que son ya… debería hacerlo.

Tim Shea: Número tres, ¿cuál es el animal más aterrador?

Aíto García Reneses: No sé. He ido a safaris, pero el más aterrador debe ser el hombre malo.

Tim Shea: Ok, directo con esto. Número cuatro, ¿manzanas o naranjas?

Aíto García Reneses: Naranjas. Las naranjas son muy buenas. Las manzanas también, hay muchos tipos, pero las naranjas son estupendas.

Tim Shea: Número cinco, ¿alguna vez le has pedido a alguien un autógrafo?

Aíto García Reneses: Seguramente sí, pero no lo recuerdo.

Tim Shea: Aunque a ti te piden miles y miles y miles… ¿pero tú pediste uno a alguien? ¿En Estados Unidos, tal vez?

Aíto García Reneses: No. Procuraba, más que pedir autógrafos, hablar con ellos. La verdad es que tuve muchísima suerte, porque hablaban conmigo y me enseñaban. Era una época en la que podíamos aprender muchísimo más que ahora de ellos.

Tim Shea: Número seis, ¿gatos o perros?

Aíto García Reneses: Ninguno de los dos. Lo que pasa es que ahora hay gente con perros a todas horas, es muy exagerado. El otro día le pregunté a una señora: “¿Y solo tiene tres perros?”. Y me dice: “No, no. Dos son míos y uno de mi hija”. O sea, que ya todos viven en casa. Hay perros por todas partes.

Tim Shea: Número siete, ¿cuál es tu película de acción favorita?

Aíto García Reneses: ¿De acción? ¿Qué quiere decir de acción?

Tim Shea: Acción mutante, la familia y uno más.

Aíto García Reneses: ¡Ah! ¿Dónde estabas tú?

Tim Shea: Exacto.

Aíto García Reneses: Sí, disfrutamos muchísimo, porque todo el equipo de Estudiantes jugábamos un partido en esa película. La historia es igual, pero disfrutamos un montón haciéndola y luego viéndola también.

Tim Shea: Número ocho, ¿cuál es tu olor favorito?

Aíto García Reneses: A campo.

Tim Shea: ¿Y el olor menos favorito?

Aíto García Reneses: Bueno, mejor no decirlo… las defecaciones.

Tim Shea: Número diez, ¿vale la pena hacer ejercicio?

Aíto García Reneses: Sin duda. Siempre, desde pequeñito hasta mayor.

Tim Shea: Número once, ¿con o sin gas?

Aíto García Reneses: ¿Con o sin gas?

Tim Shea: La bebida.

Aíto García Reneses: Ah. Bebo agua con gas y sin gas también. Ahora bebo menos cerveza y menos vino, pero alguna vez también me gusta.

Tim Shea: ¿Cuál es la aplicación que más usas en tu teléfono?

Aíto García Reneses: Ver fotos que hago, Instagram, hablar por teléfono, hablar contigo… muchas cosas.

Tim Shea: Entonces, la aplicación Instagram, seguro.

Aíto García Reneses: Sí, sí. Es la más interesante.

Tim Shea: ¿Una canción para escuchar el resto de tu vida?

Aíto García Reneses: No se me ocurre ninguna.

Tim Shea: Una.

Aíto García Reneses: Yesterday, Yesterday, Yesterday.

Tim Shea: Ok, bravo, los Beatles. Describe el resto de tu vida en cinco palabras.

Aíto García Reneses: Espero poder seguir viviendo sin estar demasiado disminuido.

Tim Shea: Ok, tenemos poco tiempo. De parte mía y de Piratas del Basket, quiero agradecer sinceramente esta charla. Tengo mi lista de héroes y modelos a seguir: desde Bobby Knight hasta Dan Peterson, desde Dean Smith hasta un cierto Aíto. Igual que a ti, por lo menos en Galicia, me llaman Mister.

Aíto García Reneses: Muy bien.

Tim Shea: Y lo tengo siempre en mente: las cosas que he aprendido de ti, Aíto. Cuando vengas a Galicia y quieras ver los cielos grises, aquí estamos. Muchas gracias, Aíto. De verdad que agradezco sinceramente.

Aíto García Reneses: Muy bien, por supuesto que sí. Un abrazo muy fuerte, Tim.

Tim Shea: Ok, Aíto. Un abrazo.