AEK es el segundo finalista de la Basketball Champions League de Badalona. Los de Atenas vencieron a Unicaja por 65 a 78, gracias a la amplia diferencia lograda en la primera mitad, en la que dejaron a los malagueños con tan solo 21 puntos. Una buena actuación coral de los de Dragan Sakota les dio el billete para la gran final del sábado. Veremos quién será el campeón de esta edición, sí Rytas Vilnius o AEK de Atenas. Unicaja no podrá revalidar la que habría sido su tercera BCL consecutiva. Su puesta en escena en el partido fue muy deficiente y le marcó para el resto del encuentro.
Los primeros minutos de la segunda semifinal fueron de tanteo por parte de ambos conjuntos. La igualdad era tal que llegamos al ecuador del primer cuarto con empate a siete. Dejan Kravish por parte malagueña y Keyshawn Feazell por parte griega lideraban los respectivos ataques con cuatro puntos cada uno.
Sin duda, era un partido que se estaba cociendo a fuego lento. Las imprecisiones y los errores se sucedían uno tras otro. Un triple de Vasilis Charalampopoulos y dos tiros libres del AEK, le dieron su máxima ventaja (7-14 minuto 9). El colapso en ataque de los de Ibon Navarro, que sólo anotaron cuatro canastas en este primer acto, era terrible. Un contraataque final de Killian Tillie situó el 9 a 14, resultado con el que se llegó al final de este primer período.
AEK siguió más acertado cara al aro. Dos triples de Nunnally y Lekavicius ampliaron la renta para los de Atenas (14-24 minuto 13). Ibon Navarro paró el partido. Las cosas no estaban funcionando nada bien para los malagueños. El dos de 14 en lanzamientos de tres no era una buena noticia para los andaluces.
El parón no surtió efecto. AEK, con más garra y convicción seguían aumentando la ventaja. Un triple de Frank Bartley (5 puntos) hizo disparar todas las alarmas de Unicaja. Los de Atenas ya doblaban en el marcador (16-33 minuto 27).
La defensa griega asfixió el ataque malagueño, que no anotó ninguna canasta con facilidad en esta primera mitad. Con un tiro en suspensión de James Nunnally (7 puntos) se llegó al descanso. El 21 a 37 dejaba claramente lo vivido en los primeros veinte minutos de encuentro. Unicaja tan sólo había sido capaz de anotar nueve canastas en todo este primer período. O cambiaban radicalmente o AEK estaría en la gran final del sábado.
Unicaja salió con otra cara de vestuarios. Con un parcial de 9 a 2 entró en el partido. La garra de Sulejmanovic y un triple de Jonathan Barreiro (5 puntos) acercaron a los malagueños (30-39 minuto 22).
El panorama del encuentro podría cambiar por completo. Otro triple de Kalinoski y una canasta de Perry, tras una buena defensa, dejaron muy abierto el encuentro. Unicaja comenzó a creérselo (36-44 minuto 25).
Pero cuando peor lo estaba pasando AEK, Frank Bartley (13 puntos) y James Nunnally (10 puntos) salieron al rescate de los de Dragan Sakota. Con sendos triples bajaron el souflé malagueño y los de Atenas volvieron a tomar una clara renta. La reacción de Unicaja había quedado en nada. Al final del tercer cuarto 43 a 56 para AEK.
Los de Ibon Navarro salieron decididos a recortar la diferencia, pero el físico de los de Atenas era superior. Greg Brown III (6 puntos) volaba por encima del aro y dejaba el partido prácticamente sentenciado (50-68 minuto 34).
Un parcial de siete a cero a favor de Unicaja, culminado con un triple de Kendrick Perry (12 puntos), puso un poco de picante para el final (57-68 minuto 36). Pero hasta ahí llegó la resistencia malagueña. El intercambio de canastas final, dejó el marcador final en 65 a 78 para los griegos. Unicaja no podrá revalidar la que habría sido su tercera BCL consecutiva. AEK luchará por el título de campeón ante el Rytas Vilnius este próximo sábado en el Olímpic de Badalona.