Anthony Black rompe el duelo en una primera parte descomunal y Orlando arrasa a unos Sixers diezmados (144-103)
En una noche marcada por las ausencias locales y por una actuación individual que incendió el marcador desde el salto inicial, Anthony Black firmó la mejor anotación de su joven carrera y desmontó cualquier resistencia de Philadelphia antes del descanso. El escolta de Orlando, desatado desde sus primeras posesiones, acumuló 27 de sus 31 puntos totales en una primera mitad en la que los Magic dejaron el partido sentenciado y encaminaron un triunfo imponente por 144-103 en este duelo de la NBA Cup.
El arranque no anticipaba semejante avalancha. Con los dos equipos intercambiando canastas y ritmo alto, el encuentro llegó igualado a 35 tras el primer cuarto. Pero la estabilidad terminó ahí. Orlando aceleró sin freno en el segundo periodo y convirtió el Wells Fargo Center en un monólogo ofensivo. Un parcial arrollador que los llevó al 86-60 al descanso, con una ventaja que no dejó margen para ningún tipo de respuesta.
En mitad de ese torbellino se produjo el episodio más áspero de la noche. A 27 segundos del descanso, la tensión acumulada desembocó en un altercado que terminó con Jalen Suggs expulsado por doble técnica. La grada, ya impaciente por la deriva del partido, respondió con una sonora oleada de abucheos cuando Orlando abrió una diferencia de 17 puntos con cinco minutos y medio por jugar del segundo cuarto.
Philadelphia, sin embargo, tenía poco margen para reaccionar. Tyrese Maxey, referencia ofensiva ante la plaga de ausencias, trató de sostener al equipo con 20 puntos, pero la lista de bajas era demasiado profunda. Joel Embiid encadenó su octavo partido consecutivo fuera por molestias en la rodilla derecha, además de su recuperación temprana de la operación en la izquierda. Paul George, tras su debut del 17 de noviembre luego de una cirugía de rodilla en verano, volvió a la inactividad. El novato VJ Edgecombe tampoco estuvo disponible por una lesión en el gemelo.
A la situación se sumó otro contratiempo: Trendon Watford, tras cojear visiblemente a cuatro minutos del descanso, dejó el partido con un strain en el aductor izquierdo y no regresó.
El cuadro floridano tampoco estaba al completo: Paolo Banchero continuó fuera por séptimo encuentro seguido debido a una distensión en la ingle izquierda. Pero, aun con esa baja, la explosión de Black, la producción constante de Franz Wagner (21 puntos) y el ritmo coral de los Magic inclinaron la contienda de forma definitiva.
Con este triunfo, Orlando se mantiene invicto en la NBA Cup (3-0), mientras que unos Sixers exhaustos y sin piezas clave caen a 0-3, sin haber podido presentar una rotación reconocible en el torneo.
El marcador final, tan amplio como evidente, resume un partido que quedó roto muy pronto: la primera parte fue el territorio en el que Anthony Black escribió el capítulo más brillante de su carrera, y desde ahí no hubo marcha atrás.