El debut de los San Antonio Spurs en la Emirates NBA Cup no pudo ser más sólido. Con Harrison Barnes y Victor Wembanyama como referentes, el conjunto texano superó por 121-110 a los Houston Rockets, imponiéndose en el primer duelo del Grupo Oeste C.
Barnes fue el máximo anotador con 24 puntos, mientras que Julian Champagnie y Wembanyama añadieron 22 cada uno, firmando un tridente decisivo para cerrar el partido. En el bando visitante, Kevin Durant igualó la cifra de 24 puntos y Alperen Şengün sumó 22, aunque no bastó para evitar el final de la racha de cinco victorias consecutivas de Houston.
El desenlace llevó la firma de Barnes, que convirtió los cuatro últimos puntos del encuentro: dos tiros libres y un mate tras robo en media pista a falta de 12 segundos para el final. Su actuación simbolizó la autoridad con la que San Antonio manejó los momentos clave.
Champagnie resultó determinante en el tramo final. Anotó nueve puntos en el último cuarto y cerró con 6 de 13 en triples, además de protagonizar dos acciones cruciales: capturó y salvó un rebote ofensivo muy disputado y, segundos después, recuperó un balón suelto en defensa cuando los Spurs dominaban 115-108.
Houston planteó una defensa física sobre Wembanyama durante toda la primera mitad. Los exteriores Josh Okogie y Reed Sheppard lo hostigaron constantemente, empujándolo y sacándolo de posición en varias posesiones. El francés, que solo lanzó seis veces antes del descanso, sumó entonces cuatro puntos.
El punto de inflexión llegó justo antes del intermedio. Los Spurs encadenaron un parcial de 12-0 en los últimos dos minutos de la primera parte, aprovechando cinco pérdidas consecutivas de Houston. En ese tramo, Devin Vassell convirtió un triple y el novato Stephon Castle completó una jugada de tres puntos. La racha coincidió con la tercera falta personal de Durant, sancionado tras empujar a Barnes al suelo al inicio del parcial.
Ambos equipos llegaban al duelo con balance de 5-2, pero por caminos opuestos: San Antonio había ganado sus cinco primeros encuentros antes de dos tropiezos, mientras que Houston había reaccionado tras un inicio de 0-2 encadenando cinco triunfos seguidos.