El Real Madrid se dejó un partido que parecía cerrado y acabó perdiendo en el tiempo extra ante el Río Breogán (83-78) en el EncestaRías
El equipo de Sergio Scariolo, vestido de azul, firmó una primera hora de control y una defensa asfixiante que lo llevó a una máxima de 31-50 con 5:54 por jugar del tercer cuarto. A partir de ahí, todo cambió: el Breogán, con muchos jugadores nuevos y decidido a “morir matando”, apretó atrás, corrió delante y fue limando una renta que parecía definitiva.
El parcial desde aquella máxima fue de 36-17 en unos quince minutos que voltearon el guion. Los locales igualaron 65-65 a 58 segundos del final.
Con 69-69 a 10 segundos, dispusieron de un tiro libre y el Madrid malogró la última posesión con una pérdida de Andrés Feliz, empujando el duelo a la prórroga.

En el tiempo extra llegó el primer golpe de timón breoganista: Arturs Kurucs clavó el triple del 72-69, la primera ventaja del Breo en todo el encuentro.
El Madrid respondió y recuperó el mando 76-78 tras un tiro libre de Usman Garuba, pero los 41 segundos finales fueron celestes: otro triplazo de Kurucs para el 79-78 y cuatro tiros libres sin fallo de Cook para cerrar el 83-78.
Detalle no menor: Scariolo rotó sin parar —11 de 12 ya en el primer cuarto— y en los minutos de la verdad cerró con menos habituales; ni Walter Tavares ni Bruno Fernando disputaron la prórroga y Chuma Okeke fue eliminado por faltas.
Fotografía: Xan Gasalla