Ejercicio de resiliencia de la Penya, que le valió para vencer al Barça por 80 a 81 y pasar a la final de la Lliga Catalana. Los de Dani Miret realizaron un gran partido, liderados por Cameron Hunt, autor de 25 puntos y Ricky Rubio (10 puntos y 5 asistencias). Lección de pundonor y orgullo de los verdinegros, derrotando a un Barça, que no estuvo cómodo en todo el encuentro
La Penya arrancó el partido de manera excelente. De la mano de un activo Cameron Hunt (6 puntos) el conjunto verdinegro tomó las primeras diferencias (3-10 minuto 4). Peñarroya, se mostraba contrariado por la manera en que sus jugadores habían entrado a pista, y movió el banquillo en busca de una reacción de los suyos. En el ecuador de este primer cuarto, el Barça subió enteros con el debutante Toko Shengelia (4 puntos) cómo jugador más destacado. Pese a ello, los de Badalona se llevaron el primer asalto.
Cameron Hunt (16 puntos) seguía de dulce, siendo vital para una Penya que seguía con la iniciativa en el marcador. La magia de Ricky hacía acto de presencia en Tarragona tras una asistencia espectacular a Ante Tomic, que despertaba los ooooh! del público. Qué bueno es volver a ver en pista al genio del Masnou.
En los compases finales de esta primera mitad todo se comprimió. Un triple de Norris (35-36 minuto 19), daba la primera ventaja del partido a los azulgranas. Se intuía un partido largo. Los dos equipos eran conocedores que el triunfo les permitiría disputar la final el domingo. El botín era realmente interesante. Al descanso 38 a 37 para los culés.
El paso por vestuarios siguió el mismo guión que la primera mitad. Un partido muy igualado, con numerosas alternancias en el marcador. Cameron Hunt (23 puntos) seguía haciendo de las suyas, liderando el ataque verdinegro. Al Barça se le veía incómodo en pista, pero lograba parar el golpe. Quedaba un cuarto para saber el segundo finalista de esta Lliga Catalana y la Penya ganaba de uno (61-62 minuto 30).
En el inicio del último cuarto la tensión en la cancha era palpable. Las defensas subieron el nivel y el juego se ensució un poco. Con el paso de los minutos, el Barça se fue de cuatro (69-65 minuto 34). La Penya corría el riesgo de que el partido se le hiciera largo, ya que había jugado la noche anterior, y el cansancio podría hacer acto de presencia.
A falta de dos minutos un triple de Myles Cale (9 puntos) situó tres arriba a los azulgranas (76-73), pero otro de Sam Dekker (10 puntos) volvió a comprimir el partido (78-77) con tan sólo 58 segundos por disputar. Con los dos equipos en bonus, los tiros libros iban a ser capitales. Cuando quedaban sólo cinco segundos para el final, Cameron Hunt (25 puntos) anotó dos qué, a la postre, le dieron el triunfo y el pase a la final de la Lliga Catalana. El tiro final a la desesperada de Will Clyburn no entró y los de Badalona se llevaron la victoria por 80 a 81. La final está servida: Baxi Manresa-Joventut de Badalona.