El Breogán se presenta en Lugo con victoria ante el Mega (99-90) y llega invicto a la Copa Galicia
El Río Breogán se presentó ante su afición en el Pazo dos Deportes de Lugo con una victoria de las que dejan buenas sensaciones: 99-90 al KK Mega Basket, un conjunto serbio plagado de jóvenes promesas. Con este resultado, los celestes mantienen el pleno de la pretemporada tras haber ganado al Sporting de Portugal en Ribadeo (110-76) y al Real Madrid en Pontevedra (110-102).
Un partido con dos parones y ninguna duda
El arranque fue un vendaval. El Breogán salió con velocidad y desparpajo y se puso 11-2 en tres minutos, lo que obligó a Vule Avdalovic a parar el partido antes de tiempo. El Mega subió después la intensidad y se acercó (17-13), pero los cinco triples celestes del primer cuarto dejaron un 25-15 al cierre del acto inicial.
En el segundo, los serbios apretaron de verdad. Más rodados que su rival, se pusieron a un punto (31-30) y obligaron a Luis Casimiro a mover ficha, y aún seguían al acecho con Lucic al mando a falta de tres minutos (39-38). Un triple de Josep Peris y una canasta de Francis Alonso en los últimos tres segundos ampliaron la renta hasta el 49-40 del descanso. El malagueño, fiel a su olfato, llevaba ya 14 puntos.
El tercer cuarto arrancó otra vez con el Mega encima, intenso en el rebote ofensivo y a solo dos puntos. Dos triples de Aranitovic, el trabajo de Bolton y la defensa devolvieron el partido a su cauce (62-51), y a partir de ahí llegó el mejor tramo local: juego fluido en ataque, seriedad atrás y una diferencia disparada hasta el 73-54.
El último cuarto ya no cambió nada. Un 4-10 de salida animó a los serbios, pero Víctor Arteaga hizo daño en la zona y la renta nunca bajó de los nueve puntos (85-76 y 94-83) hasta el 99-90 final.
Lo que deja el estreno en casa
El equipo sigue sin estar completo. Faltaron Mavra, Brankovic y Kasibabu, los tres concentrados con sus selecciones en la ventana FIBA, y también el convaleciente Ilić. Aun así, el Breogán dominó todas las facetas del juego y volvió a apoyarse en lo que viene siendo su seña de identidad este verano: el acierto exterior y un ataque de ritmo alto.
Casimiro lleva tres partidos insistiendo en la misma idea y las tres veces le ha funcionado. Con la ACB todavía lejos, lo relevante es que la identidad ya se reconoce, que es exactamente lo que se le pide a un equipo en septiembre.
Los aficionados despidieron a los suyos con aplausos, y con la vista puesta en el fin de semana: el Breogán se mide al Monbus Obradoiro en la semifinal de la Copa Galicia, que se disputa el sábado y el domingo en Santiago.