Crvena zvezda encontró el desenlace que venía buscando en una noche de máxima tensión en Belgrado. El conjunto serbio se impuso a Virtus por 90–89, rompiendo una racha de tres derrotas consecutivas en la competición gracias a una acción decisiva de Jared Butler en los instantes finales.
El partido respondió desde el inicio al guion de los encuentros igualados, con alternativas constantes en el marcador y la sensación permanente de que todo se decidiría en los últimos minutos. Ninguno de los dos equipos logró abrir una brecha significativa, y el liderazgo fue cambiando de manos a lo largo de un duelo marcado por la intensidad y la tensión competitiva.
El momento clave llegó a falta de 20 segundos para el final. Jared Butler asumió la responsabilidad y convirtió un lanzamiento de dos puntos que colocó por delante a Crvena zvezda, desatando la reacción del público local. Virtus aún tuvo la última palabra, pero el intento final no encontró premio. Carsen Edwards buscó la victoria con un lanzamiento triple en el último segundo, sin acierto, sellando así el triunfo del conjunto serbio.
Más allá de la acción decisiva, el éxito de Zvezda se apoyó en varias actuaciones destacadas. Codi Miller-McIntyre fue el principal referente ofensivo del equipo con 21 puntos y diez asistencias, liderando el juego y la producción desde el perímetro. Jordan Nwora aportó 20 puntos, mientras que Chima Moneke firmó una actuación sólida con 13 puntos y siete rebotes.
En Virtus, Carsen Edwards fue el máximo anotador del encuentro con 29 puntos, sosteniendo a su equipo hasta el final. Luca Vildoza también tuvo un papel relevante, sumando 16 puntos y repartiendo nueve asistencias en un esfuerzo que mantuvo a los italianos con opciones hasta la última posesión.
Con esta victoria, Crvena zvezda mejora su balance hasta el 10–7 y ya mira a su próximo compromiso, que será a domicilio frente a Paris. Virtus, por su parte, queda con un registro de 8–9 y afrontará la Jornada 18 recibiendo a Olympiacos en Bolonia.