La visita a la pista de Olympiacos ya se presentaba como un desafío mayúsculo para LDLC ASVEL y el desarrollo del partido no hizo más que confirmarlo. El conjunto griego se impuso con claridad por 107–84 en una noche cómoda en la EuroLeague, dominando el encuentro de principio a fin y sin necesidad de recurrir a su recién llegado Monte Morris
ASVEL llegó a El Pireo mermado por la ausencia del lesionado Nando De Colo, y desde el inicio le costó sostener el ritmo impuesto por los locales. Olympiacos marcó territorio ya en el primer cuarto, que cerró con un 26–14 que reflejaba su superioridad inicial. Aunque el equipo francés logró mantenerse relativamente cerca en el marcador antes del descanso (44–34), la sensación de control por parte de los Reds fue constante.
Tras el paso por vestuarios, el partido quedó definitivamente sentenciado. Olympiacos elevó su nivel en ambos lados de la pista y amplió la ventaja hasta los 25 puntos (71–46) en el tercer cuarto, dejando el encuentro resuelto con mucho margen antes del último periodo.
El triunfo se construyó desde un reparto ofensivo equilibrado y eficaz. Tyler Dorsey lideró la anotación con 22 puntos en una actuación sólida y continua. Evan Fournier aportó 21, Sasha Vezenkov sumó 17 y Nikola Milutinov añadió 10, imponiendo su presencia en la pintura especialmente en los compases iniciales. Frank Ntilikina contribuyó con 11 puntos y Donta Hall cerró el grupo de anotadores destacados con 10.
En ASVEL, Thomas Heurtel asumió responsabilidades y firmó nueve puntos y ocho asistencias en un esfuerzo insuficiente para cambiar el signo del partido. Shaquille Harrison fue el máximo anotador visitante con 11 puntos, seguido por Edwin Jackson con 10, en una noche complicada para el conjunto francés, que ocupa la última posición de la clasificación con un balance de 4–13. Además, el interior Armel Traore no pudo terminar el encuentro al caer lesionado.
Con esta victoria, Olympiacos mejora su balance hasta el 9–7, habiendo disputado un partido menos hasta la fecha, y confirmó su superioridad en una noche sin sobresaltos, resuelta con autoridad y control desde los primeros minutos.