Castle firma una obra de autoridad, elimina a los Lakers y mete a los Spurs en semifinales de la NBA Cup (132-119)
Los Ángeles asistió a una de esas noches en las que un jugador joven toma el foco y lo sostiene sin temblar. Stephon Castle, apenas en su segundo partido tras perderse diez encuentros por una lesión de cadera, lideró a los San Antonio Spurs con 30 puntos, 21 de ellos en una segunda mitad donde su agresividad marcó la diferencia. A su alrededor, el plan colectivo funcionó con una precisión que nunca permitió a los Lakers adueñarse del ritmo: 132-119 y billete asegurado para las semifinales de la NBA Cup.
Castle completó una actuación total, sumando también 10 rebotes y 6 asistencias, mientras los Spurs se apoyaban en un reparto coral que dejó a ocho jugadores por encima de los ocho puntos. Ese caudal, reforzado por la aportación de su segunda unidad (48-31 frente al banquillo angelino), sostuvo una ventaja que se mantuvo en rangos de dos dígitos durante buena parte de los últimos tres cuartos.
El acompañamiento ofensivo tuvo nombres propios: De’Aaron Fox, con 20 puntos, y Keldon Johnson, sólido con 17 y ocho rebotes, pusieron el contrapunto necesario para gestionar cada intento de remontada angelina.
Los Lakers, que llegaron al duelo tras ganar nueve de sus últimos doce partidos, encontraron inspiración individual pero no la consistencia necesaria para estrechar el marcador. Luka Dončić, imparable en ataque, firmó 35 puntos, mientras LeBron James cerró una línea casi de triple-doble: 19 puntos, 15 rebotes y 8 asistencias. Lograron rebajar la desventaja a ocho en el tramo final del último cuarto, pero nunca lograron perforar el control que San Antonio ejercía sobre el ritmo del partido.
Hubo incluso un destello inesperado: Marcus Smart, con su mejor anotación del curso (26 puntos) y ocho triples, brindó el acierto exterior que el equipo llevaba tiempo echando en falta. Austin Reaves, por su parte, sumó 15 puntos. Aunque las actuaciones individuales fueron notables, la estructura defensiva volvió a sufrir por el perímetro, una debilidad que San Antonio explotó desde la primera mitad.
El choque se inclinó definitivamente en un tramo de inspiración texana. Los Spurs enlazaron un parcial de 17-2 para elevar la distancia hasta los 18 puntos, empujados por Castle y Harrison Barnes, que castigaron cada concesión defensiva en el exterior. Ese golpe secuenció el duelo hasta el final: los Lakers, aunque competitivos, nunca volvieron a verse en un escenario de igualdad real.
Todo esto ocurrió sin Victor Wembanyama, ausente por duodécimo encuentro consecutivo por una lesión en el gemelo, aunque el francés acompañó al equipo en el viaje. Pese a su baja, el crecimiento reciente de San Antonio ya es difícil de ignorar: nueve victorias en los últimos doce partidos, una tendencia que pone al conjunto texano en un lugar inesperado pero evidente en la conversación competitiva del Oeste.