Los Thunder vuelan hacia la historia: paliza monumental a unos Suns sin respuestas (138-89)
©

Los Thunder vuelan hacia la historia: paliza monumental a unos Suns sin respuestas (138-89)

Oklahoma City vivió una noche que se recordará durante años, no solo por la magnitud del marcador, sino por lo que representa en el contexto de la NBA moderna. Los Thunder destrozaron a los Phoenix Suns por 138-89 en los cuartos de final de la NBA Cup y alcanzaron un registro que parecía intocable: 24-1, el mismo balance que firmaron los Golden State Warriors de 2015-16 en su legendario arranque de temporada.

box score

En el centro del huracán, como tantas veces, estuvo Shai Gilgeous-Alexander, autor de 28 puntos con una facilidad que raya lo rutinario. En la primera mitad apenas necesitó ocho tiros para sumar 17 y marcar el tono de una actuación que se desenvolvería sin urgencias. A falta de 9:15 para el final del tercer cuarto, culminó un contraataque con un mate que no solo elevó la ventaja hasta el 84-50, sino que extendió su incontenible serie personal: 96 partidos seguidos anotando al menos 20 puntos.

La puesta en escena de los Thunder encontró a su complemento perfecto en Chet Holmgren, firme en las dos orillas con 24 puntos y ocho rebotes. Entre ambos alimentaron un ritmo colectivo que desembocó en un hito para la franquicia: 16 triunfos consecutivos, la racha más larga que han conseguido jamás.

La cita venía precedida por un antecedente engañoso. Los Thunder habían sufrido más de la cuenta para vencer a estos mismos Suns en la fase de grupos (123-119) el pasado 28 de noviembre, el único duelo apretado dentro de su racha victoriosa. Pero cualquier ilusión de equilibrio se desvaneció en cuanto el balón echó a andar.

Phoenix volvió a quedarse sin Devin Booker, ausente por tercera vez consecutiva por una distensión en la ingle derecha. En el encuentro anterior había anotado 21 puntos y lanzado un aviso sobre la defensa de los Thunder: “el secreto ha salido a la luz”, dijo entonces. Sin él, los Suns se quedaron directamente sin guion. 39,3% en tiros de campo, mínimo anotador de su temporada y, sobre todo, la derrota más abultada en toda la historia de la franquicia.

El máximo anotador fue Dillon Brooks, limitado a 16 puntos con un 4/16 que reflejó mejor que cualquier análisis la impotencia ofensiva de Phoenix. Los Thunder convirtieron cada mala selección, cada pérdida y cada desajuste en un empujón más hacia una diferencia que se ensanchaba sin pausa. La imagen simbólica llegó en el cierre de la primera mitad: triple de Jalen Williams sobre la bocina, 74-48 al descanso y la sensación de que no quedaba nada por discutir.

La reanudación tuvo un tramo crispado. Con los Thunder ya escapados, una acción entre Grayson Allen y Holmgren derivó en un empujón con ambas manos del escolta de Phoenix, que derribó al pívot mientras éste parecía estar colocando un bloqueo. Tras la revisión, los árbitros decretaron Flagrant 2 y expulsión inmediata. En aquel momento, el marcador reflejaba un 94-58 con 5:18 todavía por jugar en el tercer cuarto.

El resto fue una demostración de oficio: concentración intacta, defensa asfixiante y circulación de balón sin caer en la relajación. Los Thunder cerraron el partido confirmando algo más profundo que un marcador histórico: están compitiendo como un equipo que ya no sorprende, sino que impone.