Dos días después de caer de forma agónica ante Phoenix, los Golden State Warriors encontraron esta vez el pulso y el cierre que les había faltado. En el Chase Center, Stephen Curry, Jimmy Butler III y Will Richard sumaron 73 puntos y guiaron un triunfo ajustado por 119-116 frente a los Phoenix Suns, resuelto en una sucesión final de decisiones precisas y sangre fría.
Con menos de dos minutos por jugar y los Warriors cuatro arriba, Stephen Curry elevó el techo del partido con un triple desde unos nueve metros que parecía definitivo. No lo fue. Phoenix respondió con carácter: Oso Ighodaro y Collin Gillespie enlazaron dos acciones consecutivas para reducir la renta a solo dos puntos, y entonces apareció Jimmy Butler III con una jugada de peso. Recibió en la esquina, atacó el aro y convirtió un 2+1 que devolvió aire a los locales.
El intercambio no se detuvo. Devin Booker replicó con otro And-1 para colocar el 116-114 con 50 segundos por delante. Los Suns defendieron con éxito la siguiente posesión y tuvieron balón para ponerse por delante, pero el triple de Gillespie no entró. El rebote fue para Brandin Podziemski, que encontró a Curry para dos tiros libres que estiraron la ventaja a dos posesiones. Gillespie aún clavó un triple a una pierna con 9,8 segundos restantes para dejarlo en un punto.
En la acción decisiva, Golden State evitó la falta y ejecutó con claridad: saque de banda, balón a Curry y bandeja para el 119-116 con 5,7 segundos en el reloj. Phoenix tuvo una última opción, pero la defensa de De’Anthony Melton forzó a Gillespie a soltar el balón; el pase rebotó en Royce O’Neale y Booker no pudo convertir el lanzamiento desde medio campo sobre la bocina.
Curry fue el faro. Anotó 28 puntos, 14 de ellos en el último cuarto, con un 5 de 7 en ese tramo y siete puntos en los dos minutos finales. Cerró con 9 de 19 en tiros, 10 rebotes y seis asistencias, firmando su primer doble-doble de la temporada. Butler aportó 25 puntos (10 de 21 en campo) y tuvo un tercer cuarto determinante: abrió el periodo con siete tantos consecutivos y sumó 12 en ese tramo para voltear una desventaja de dobles dígitos y colocar a los Warriors por delante por primera vez desde el inicio. Will Richard completó el tridente con 20 puntos en una noche especial tras tres partidos sin jugar: 6 de 7 en tiros, 4 de 4 en triples y una canasta sobre la bocina del descanso tras capturar el rebote de un tiro libre fallado.
El partido tuvo picos de caos. Phoenix firmó un primer cuarto incendiario con 44 puntos, un 70,8% en tiros y un 60% en triples, con Dillon Brooks perfecto (5 de 5) y 12 puntos, y Booker sumando 11. Golden State se sostuvo entonces con 10 puntos de Butler y ocho desde el banquillo de Podziemski. En el segundo cuarto, una secuencia atípica marcó el tono físico: tras un tapón de Draymond Green y un contraataque culminado por Curry con triple y falta, Green fue expulsado por dos técnicas; durante los tiros técnicos, el entrenador Steve Kerr recibió otra técnica. Tras los libres de Phoenix y con el reloj detenido, Curry completó finalmente la jugada de cuatro puntos.
Sin Green, los Warriors ajustaron atrás. “Los cuartos intermedios fueron una defensa fantástica”, explicó Kerr, subrayando cómo el equipo corrigió errores iniciales y resistió el empuje final. Butler lo resumió desde el vestuario: jugar duro, compartir el esfuerzo y aceptar que la temporada se decide en detalles.
El desenlace confirmó esa idea. En un final de ida y vuelta, Golden State eligió mejor y cerró con su líder. Esta vez, la moneda cayó del lado de los Warriors.