Shai impone su ley y el Thunder vuelve a rugir ante Memphis, 103-119
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Shai impone su ley y el Thunder vuelve a rugir ante Memphis, 103-119

En una noche marcada por las ausencias en ambos bandos, Shai Gilgeous-Alexander volvió a colocar su firma allí donde Oklahoma City más la necesitaba. El base canadiense lideró el triunfo del Oklahoma City Thunder por 119-103 frente a los Memphis Grizzlies, una victoria que sirvió para cortar una dinámica irregular tras dos derrotas en los últimos tres encuentros.

Gilgeous-Alexander cerró el partido con 31 puntos, ocho asistencias y cuatro robos, acertando 11 de sus 20 lanzamientos. Más allá de la producción inmediata, el encuentro tuvo un valor simbólico añadido: fue su partido número 100 consecutivo anotando al menos 20 puntos, una racha que se consolida como la segunda más larga en la historia de la NBA. En un contexto de rotación limitada —Oklahoma City no contó con Chet Holmgren por enfermedad ni con Isaiah Hartenstein por molestias en el gemelo—, su liderazgo volvió a ser el eje de todo.

El Thunder construyó su ventaja desde la solidez colectiva. Jalen Williams aportó 24 puntos y fue clave en los momentos en los que el partido amenazó con apretarse, mientras Ajay Mitchell sumó 16 saliendo desde el banquillo antes de abandonar la pista mediado el último cuarto. Oklahoma City, con balance de 26-3, supo castigar cada error de su rival: las 23 pérdidas de Memphis se tradujeron en 31 puntos directos.

Memphis también afrontó el duelo con bajas importantes. Sin Ja Morant ni Zach Edey, ambos lesionados en el tobillo, los Grizzlies encontraron en Cedric Coward y Kentavious Caldwell-Pope a sus máximos anotadores, con 15 puntos cada uno. Aun así, el peaje por los errores fue demasiado alto ante un rival que no perdonó.

El Thunder mandó al descanso 67-54 y dio un primer estirón serio al convertir una renta de diez puntos (57-47) en una ventaja de 17 tras una secuencia de alto voltaje: mate de Williams, triple lejano de Lu Dort y bandeja de Gilgeous-Alexander, todo ello alimentado por tres pérdidas consecutivas de Caldwell-Pope. Memphis respondió con carácter y llegó a colocarse 78-71 tras un triple desde la esquina del propio Caldwell-Pope con 2:25 por jugar del tercer cuarto, pero la reacción fue inmediatamente sofocada. Dos suspensiones de Williams y un mate sobre Christian Koloko devolvieron el control a Oklahoma City.

El último cuarto mantuvo la tensión durante varios minutos. Un triple de Mitchell abrió el periodo para el 93-75, aunque los Grizzlies no se rindieron y se acercaron hasta el 101-97 tras otro acierto exterior de Caldwell-Pope. Fue entonces cuando apareció de nuevo Gilgeous-Alexander: primero con un triple frontal, después asistiendo a Branden Carlson para otro lanzamiento desde la esquina que devolvió el colchón al Thunder. Dos canastas consecutivas del base canadiense ampliaron la renta hasta el 113-99 y cerraron definitivamente la puerta a cualquier intento de remontada.

Con 80 triples intentados entre ambos equipos —18 de 41 para Memphis y 15 de 39 para Oklahoma City—, el partido fue un ejercicio de ritmo alto y castigo al error. En ese escenario, el Thunder supo moverse mejor y encontró en Shai Gilgeous-Alexander el faro que le permitió recuperar sensaciones y reafirmar su posición en la parte alta del Oeste.