Un mismo nombre para dos pinturas. David McCormack, pívot estadounidense que terminó contrato con el Bayern de Múnich, se encuentra en la agenda de Baskonia y Unicaja como opción para reforzar el juego interior, según adelantó La Central ACB.
El perfil explica el doble interés. Con 2,08 metros, 113 kilos y 27 años, McCormack es un cinco físico de los que escasean a estas alturas del mercado: un finalizador potente cerca del aro, buen reboteador y con año y medio de experiencia reciente en la EuroLeague.
Un trotamundos con pedigrí universitario
Su nombre dice poco al aficionado casual, pero su currículum tiene una línea que lo distingue: fue campeón de la NCAA en 2022 con Kansas, con 15 puntos y 10 rebotes en la final ante North Carolina, tras una carrera universitaria en la que fue dos veces quinteto de la Big 12.
No fue elegido en el draft y construyó su carrera en Europa desde Turquía: Besiktas, Darussafaka y un Galatasaray donde explotó con 14,2 puntos y 7,2 rebotes en media temporada. Aquello le abrió la EuroLeague en 2024, con una etapa corta en la Olimpia Milán y otra más productiva en el Alba de Berlín, antes de firmar por el Bayern el pasado septiembre como refuerzo de urgencia del campeón alemán.
En Múnich cerró el curso compitiendo en Bundesliga y EuroLeague a las órdenes de Gordon Herbert, y su contrato expiró en junio, tal y como recogía nuestra tabla de mercado.
Dos necesidades distintas
El encaje difiere según el destino. El Baskonia de Paolo Galbiati ha renovado su perímetro entero este verano pero apenas ha tocado la pintura, donde Khalifa Diop necesita un socio de garantías. El Unicaja, por su parte, busca cerrar su rotación interior tras las salidas de Balcerowski y Tyson Pérez, y ya ha tanteado el mercado NBA con James Wiseman.
Para ambos, McCormack ofrece lo mismo: presencia física inmediata, conocimiento del baloncesto europeo y un precio de jugador sin equipo.