El Buesa Arena vivió una noche de máxima intensidad en el estreno de la EuroLeague 2025-26. Olympiacos se impuso al Baskonia por 96-102 en un encuentro vibrante, decidido en los pequeños detalles y marcado por una estadística demoledora: el conjunto griego convirtió 31 de sus 32 tiros libres, un 96,9% que inclinó la balanza en un duelo de enorme exigencia.
El partido comenzó con un vendaval griego. Olympiacos salió con un parcial de 0-12 que silenció al pabellón y puso contra las cuerdas a Baskonia desde el primer minuto. Vezenkov castigaba cerca del aro y Walkup marcaba el ritmo con solvencia. Los locales, atascados en ataque, tardaron en entrar en calor, pero poco a poco lograron frenar la sangría y reducir la desventaja al final del primer cuarto.
En el segundo periodo, el conjunto de Vitoria mostró otra cara. Con Luwawu-Cabarrot muy inspirado, empezaron a correr la pista y a encontrar mejores posiciones de tiro. La defensa se activó y el público empujó para que el partido se nivelara. Baskonia llegó incluso a coquetear con la remontada, aunque los griegos, apoyados en su fiabilidad desde el tiro libre, se marcharon al descanso con ventaja corta.
El tercer cuarto trajo la mejor versión de Olympiacos. Sasha Vezenkov impuso su jerarquía, sumando tanto en anotación como en el rebote, y Nikola Milutinov se adueñó de la pintura con 12 puntos y 14 capturas. A pesar de los intentos de Hoard y Sorkin por equilibrar la lucha interior, el Baskonia sufría para contener el poderío físico visitante. Dorsey aportaba puntos desde el perímetro y el equipo heleno mantuvo siempre una renta que le dio confianza.
El último cuarto fue un pulso de resistencia. Baskonia apretó al máximo, llegó a colocarse a tiro de remontada y mantuvo viva la esperanza con acierto exterior. Luwawu-Cabarrot (23 puntos) asumió galones, pero los errores en la circulación (14 pérdidas en total) y la inferioridad en el rebote fueron una losa demasiado pesada. Olympiacos, en cambio, mostró madurez: Dorsey completó su gran actuación con 21 tantos, mientras que Thomas Walkup, en un momento crítico, clavó su único triple del partido para poner cinco arriba a falta de 40 segundos (99-94). Ese lanzamiento selló prácticamente la victoria.
Olympiacos salió de Vitoria con un triunfo de enorme valor, basado en la solidez de su colectivo y en la fiabilidad absoluta desde la línea de personal (30/30 hasta el último minuto, cuando Dorsey erró el primero de sus dos tiros). Vezenkov (24 puntos y 13 rebotes) y Milutinov fueron los pilares en el juego interior, mientras que Dorsey y Walkup aportaron desde el perímetro.
Para Baskonia, la derrota duele pero también deja sensaciones positivas: supo rehacerse de un inicio nefasto, compitió hasta el final y encontró en Luwawu-Cabarrot un líder ofensivo fiable. Sin embargo, la batalla en el rebote y los errores de manejo acabaron condenando a los vitorianos.