El Valencia Basket acelera su reconstrucción y piensa en Nikola Mirotic como cupo de lujo
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El Valencia Basket acelera su reconstrucción y piensa en Nikola Mirotic como cupo de lujo

El Valencia Basket afronta una profunda remodelación de su plantilla apenas unos días después de conquistar la Liga Endesa. 

El club, eso sí, contará con margen económico para reconstruirse. Entre las cláusulas de salida de Pradilla y Badio, el pago del Real Madrid por Pedro Martínez, la compensación por De Larrea y la de Montero, el Valencia Basket ingresará alrededor de 5,5 millones de euros. A ello se suma el ahorro en fichas, lo que eleva notablemente la capacidad de inversión para acudir al mercado.

Con Gonzalo Corbalán ya anunciado y TJ Shorts apalabrado tras desvincularse del Panathinaikos, la dirección deportiva trabaja ahora en completar una plantilla que debe competir con ambición en ACB y Euroliga. Actualmente, el equipo cuenta con Sima, Sako, Reuvers, Moore, Puerto, Corbalán, Taylor y Cárdenas, a la espera de cerrar más incorporaciones.

Uno de los nombres que aparece en la agenda taronja es Nikola Mirotic. El ala-pívot hispano-montenegrino está libre y reúne una condición especialmente valiosa para el Valencia Basket: es cupo. Con solo tres jugadores de formación en plantilla —Puerto, Sima y Cárdenas—, el club necesita incorporar al menos dos más para cumplir la normativa ACB si configura una plantilla de trece o más jugadores.

A sus 35 años, Mirotic ya no es la estrella dominante de otros años, pero sigue siendo un jugador aprovechable en un rol más ajustado. La pasada temporada promedió 11 puntos en Euroliga, con un 39% en tiros de tres. Su amenaza exterior, experiencia y capacidad para jugar 15 o 16 minutos por partido pueden encajar en un Valencia que necesita reforzar la posición de ala-pívot tras las salidas de Pradilla y Key.

La negociación debe concretarse, pero el interés existe y el contexto lo explica: Valencia necesita cupos de nivel, puntos en el cuatro y jugadores capaces de sostener un proyecto exigente tras un verano de cambios profundos.