El partido se movió siempre al filo, pero terminó inclinándose del lado de los Dallas Mavericks gracias a una actuación total de Cooper Flagg, protagonista absoluto en una victoria ajustadísima por 131-130 frente a los Denver Nuggets. El alero firmó 33 puntos, nueve rebotes y nueve asistencias, quedándose a un paso del triple-doble, mientras Anthony Davis sostuvo el pulso interior con 31 puntos y nueve rebotes.
Dallas golpeó primero y con contundencia. Tras un inicio demoledor, llegó a dominar 50-29 en los primeros compases del segundo cuarto, construyendo una ventaja que parecía marcar el tono del encuentro. Flagg fue un tormento desde el arranque: anotó 14 puntos en el primer cuarto, igualando su récord personal en un solo periodo, con un impecable 7 de 7 en tiros de campo y dos triples incluidos.
Denver, lejos de descomponerse, fue recortando terreno con paciencia y acabó encontrando premio en el último cuarto. Los Nuggets tomaron por primera vez la delantera con el 106-103 en el primer minuto del periodo decisivo, apoyados en la dirección y el acierto de Jamal Murray (31 puntos y 14 asistencias) y la producción constante de Nikola Jokić, que rozó otro triple-doble con 29 puntos y 14 asistencias, aunque se quedó en siete rebotes, su mínimo de la temporada pese a liderar la liga en capturas con una media de 12,1.
Cuando el partido entró en su tramo final, Flagg volvió a asumir el mando. Su cuarto triple —el más lejano y decisivo de su carrera— colocó el 126-121 con 3:17 por jugar. Poco después, leyó la ayuda defensiva y asistió a Naji Marshall para un triple desde la esquina izquierda que elevó la renta a 131-125 con 1:12 en el reloj.
Denver aún tuvo margen para una última embestida. Los Nuggets se colocaron a un solo punto y, tras forzar una violación de 24 segundos a Dallas con 7,8 segundos restantes, dispusieron del tiro para ganar el partido. El lanzamiento de tres desde la esquina izquierda de Peyton Watson, sin embargo, escupió el aro sobre la bocina y dejó el triunfo en Texas.
El resultado permitió a los Mavericks cortar una racha de dos derrotas consecutivas, ambas con ventajas desperdiciadas en el último cuarto, y confirmar su dominio particular sobre Denver esta temporada, con dos victorias en dos enfrentamientos tras el 131-121 logrado el 1 de diciembre en Colorado. Para los Nuggets, la derrota puso fin a una racha de 11 triunfos seguidos como visitantes.
En una noche de back-to-back para ambos equipos —Denver venía de vencer 135-112 a Utah y Dallas de caer 119-113 en Nueva Orleans—, el desgaste no impidió un desenlace de máxima tensión. La nota preocupante para los visitantes llegó temprano en el último cuarto, cuando Cam Johnson abandonó la pista con aparentes problemas en la rodilla. El entrenador David Adelman explicó que el alcance de la lesión se conocerá tras una resonancia magnética.
El margen fue mínimo y el desenlace cruel para Denver. Pero en una noche decidida por detalles, Cooper Flagg volvió a demostrar que, cuando el partido tiembla, no le pesa asumirlo todo.